NUEVA YORK. AP. Hacer que Kevin Spacey suelte la sopa sobre sus planes como anfitrión de los Premios Tony es tan probable como que su personaje de «House of Cards» renuncie al chantaje y a la traición.
«No les puedo decir nada, tienen que prender la tele y ver», dijo Spacey a The Associated Press el miércoles. «Pero les puedo decir esto, tenemos todas las cartas sobre la mesa así que no se olviden de esa idea, todo es posible».
Spacey dijo que ha estado ocupado con los productores tratando de encontrar la manera de llevar la gala del domingo en la que se estrena como anfitrión. Para prepararse en las últimas semanas ha ido a obras de Broadway para generar ideas y de paso saludar a los actores tras bambalinas.
«Básicamente queremos celebrar lo que ha sido una temporada muy remarcable de trabajo tanto en obras como en musicales», dijo antes de ensayar en el Radio City Music Hall. «Todo lo que sé es que voy a divertirme».
Spacey, quien ganó premios Oscar por las películas «The Usual Suspects» y «American Beauty», obtuvo un premio Tony en 1991 por «Lost in Yonkers» de Neil Simon y actuó en las producciones de Broadway y el West End de Londres de «Long Day’s Journey into Night».
Actualmente puede ser visto en la quinta temporada de la serie de Netflix «House of Cards» como uno de los políticos más confabuladores del mundo.

