San Salvador. EFE. El mayor problema dentro del mercado laboral de América Central y parte de Latinoamérica es el subempleo, en el cual no hay garantías de derechos laborales, dijo a ayer Efe, Virgilio Levaggi, director de la OIT para Centroamérica, Haití, Panamá y República Dominicana.
Quizás el mayor problema que tienen Centroamérica y buena parte de América Latina es la informalidad o el subempleo, es decir, el trabajo precario, donde no hay garantías de derechos laborales, no hay ingresos suficientes, donde no existe acceso a la protección social, señaló el peruano Levaggi, experto de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Indicó que en Centroamérica y América Latina entre el 45 y 50 %» de la población está en el segmento laboral de la informalidad».
Sin embargo, agregó que la problemática del trabajo informal quizás es más agudo en Centroamérica, porque está en una zona menos dinámica económicamente en estos momentos y porque obviamente hay una situación de violencia que encrespa mucho la vida civil».
De acuerdo con Levaggi, la situación del empleo en Centroamérica está más complicada por la excesiva vinculación con el mercado de Estados Unidos, debido a la crisis financiera que afectó a dicho país en el 2008 y por ende al istmo centroamericano.
Levaggi señaló que para mejorar esta problemática laboral se necesita una cierta alquimia en la que intervengan políticas públicas y decisiones privadas». Existe un factor político que influye, que es la producción del derecho en nuestros países, (ya que) tienen que ser cada vez más democrático y participativa, expresó.
La democracia que se quiere construir en Centroamérica tiene que ser una democracia que no sea solamente electoral, sino que sea económicamente a beneficio de la mayoría (…) que sea una democracia social donde la gente esté incluida, y creo que esa es la tarea que ha hecho cualquier país que ha avanzado en la civilización, reflexionó Levaggi.
Por otra parte, precisó que la tasa de desempleo del istmo centroamericano con el de Latinoamérica es parecida, pero no detalló de cuánto es, ya que consideró que por medio de esa tasa no se puede medir el impacto de la problemática laboral en la región porque solamente capturan la realidad urbana».

