Los muertos durante el feriado de Semana Santa se elevaron a 22, de los cuales 20 por accidentes de transito y dos por ahogamiento, en tanto que fueron afectadas 302 personas, incluyendo las víctimas mortales, informó este domingo el director del Centro de Operaciones de Emergencia, general Juan Manuel Méndez.
Esta cifra de víctimas del asueto de Semana Santa es menor a la de las festividades de 2009, cuando se produjeron 36 muertos por accidentes de tránsito, además de 20 fallecimientos por otras causas, pese a que en esa fecha se redujeron en un 27 por ciento los percances fatales viales.
Méndez explicó que 52 personas resultaron intoxicadas, de las cuales 43 fueron por alcohol y 9 por la ingestión de alimentos.
El funcionario destacó que los motociclistas jugaron un papel protagónico en los 78 accidentes de tránsito registrados, dado que de 177 vehículos de motor involucrados 123 resultaron ser motocicletas, afectando 248 personas.
La reducción en los accidentes de tránsito se atribuye, entre otros factores, a la medida que prohibió la circulación de vehículos pesados por las principales vías que comunican con las provincias del país.
Asimismo, se resaltó el papel desempeñado por el personal de la Autoridad Metropolitana de Transporte, cuyos agentes fueron diseminados en las carreteras más transitadas, donde revisaron las condiciones de los neumáticos de los vehículos, y aplicaron el sistema de carreteo, consistente en obligar a los conductores a mantener una velocidad prudente y uniforme para evitar accidentes. Este domingo resaltó el hecho de que miles de vacacionistas retornaban temprano a la Capital para evitar el control impuesto por las autoridades para controlar las velocidades en las carreteras.
Muchas personas que debían integrarse hoy a sus labores cotidianas optaron por salir temprano para no perder un tiempo precioso, que podían usar para descansar en su hogar luego de un movido fin de semana.
Al iniciar el carreteo, el director de AMET, mayor general José Aníbal Sanz Jiminián, agradeció el civismo mostrado por las personas durante la Semana Santa, lo que redujo los accidentes de tránsito en aproximadamente un 50 por ciento.

