A partir del Hacer, Saber y Pensar, se realiza un primer ajuste de sueldos de los empleados del Banco Central. Como se nota, fue un estudio realizado por una compañía especializada en manejo de recursos humanos. No fue un ajuste antojadizo del gobernador o gerente de turno.
Años más tarde, la misma HAY fue contratada para actualizar la información de los puestos y los sueldos, lo que conllevó a nuevos ajustes que tomaban en cuenta la inflación y los cambios de las atribuciones que se habían asignado a los puestos.
Más recientemente se contrató a la firma americana Accenture, la cual trabajó todo un año con el personal del Departamento de Recursos Humanos del Banco Central, haciendo un levantamiento y descripción de puestos y funciones de los empleados y funcionarios de la institución. La firma Accenture contrató, a su vez, a una empresa especializada en hacer este tipo de trabajo, la Marsh, Mercer and Kroll. Recuerdo las largas horas de trabajo en las que se tomaba cada puesto y se analizaban las funciones, deberes, responsabilidades, preparación requerida, sueldos similares en el sector privado para funciones similares. No todos los directores de departamentos del Banco Central obtenían las mismas ponderaciones.
Había unos que tenían más responsabilidades. Había algunos que requerían de una preparación académica más terminada que otros. En parte, se volvía al tema de Hacer, Saber, y Pensar. Se medían las competencias de cada puesto tomando en cuenta los salarios del mercado y otros componentes individuales.
El Banco Central ha sido un modelo para la administración pública en el manejo de los Recursos Humanos. Los sueldos y las compensaciones que recibe el personal del banco están fundamentados en estudios de compañías especializadas, nacionales y extranjeras. Si mal no recuerdo se ha utilizado las escalas de sueldos producidas por Ross y Cía., para establecer y actualizar los baremos de sueldos.
El personal del Banco Central está sujeto a un proceso de evaluación del desempeño. Este proceso requiere el establecimiento de metas a principios de cada periodo, donde se tiene que especificar las tareas a ser realizadas, y esas metas y tareas son evaluadas periódicamente por los superiores inmediatos de los empleados y funcionarios. Sobre la base de esos resultados se pueden realizar las promociones, los ajustes de salarios y el establecimiento del personal que tiene una vocación de carrera en la institución. El Banco Central se maneja en base a un plan estratégico cuyos objetivos, metas y logros se va midiendo en el tiempo para hacer los correctivos de lugar. El Banco Central es una institución a imitar, no a destruir.
El enemigo no es el Banco Central de la Republica Dominicana.
