SEÚL. AFP. Unos 56.000 soldados surcoreanos y 30.000 estadounidenses iniciaron este lunes vastas maniobras militares conjuntas, pese a la oposición de China y a las amenazas de represalias de Corea del Norte.
Pyongyang amenazó con infligir «el más severo de los castigos» a Estados Unidos y Corea del Sur, prometiendo que su ejército y su pueblo «asestarán un golpe implacable» para responder a estas maniobras.
Los ejercicios militares, que durarán diez días, forman parte de una serie de maniobras lanzadas por Seúl -solo o conjuntamente con Washington- tras el naufragio de una de sus corbetas en marzo pasado, atribuido por una comisión investigadora internacional a un torpedo norcoreano.
El naufragio de la corbeta «Cheonan», el 26 de marzo, en una zona marítima fronteriza, que causó la muerte de 46 marinos surcoreanos, aumentó considerablemente las tensiones entre las dos Coreas.
Corea del Norte, que ha desmentido categóricamente estar implicada en el naufragio del «Cheonan», dijo que las maniobras iniciadas este lunes preparan «una invasión militar». Por ello, «la respuesta militar» norcoreana «será el más severo castigo jamás infligido a nadie en el mundo», según Pyongyang.
En un mensaje publicado en una página internet militar estadounidense, el general Walter Sharp, comandante de los 28.500 soldados acantonados en Corea del Sur, calificó esas maniobras de «uno de los mayores ejercicios comunes de simulacro nunca antes efectuados en el mundo».
El mes pasado, Corea del Sur y Estados Unidos ya habían llevado a cabo importantes ejercicios aéreos y marinos en el Mar de Japón, y hace una semana Seúl realizó las maniobras de defensa antisubmarina más importantes de su historia en el Mar Amarillo, cerca de la frontera con Corea del Norte.
