En realidad no sorprende el recurso ante el Tribunal Constitucional contra el Código Penal que ha anunciado el Instituto de Ciencias Penales. Era lo que se temía y esperaba por la burda aprobación de la ley en que incurrieron los diputados con tal de quedar bien con todos los sectores.
El abogado Cándido Simón, uno de los directivos de la entidad, significó que si los diputados querían dar un viso de legalidad al párrafo que agregaron luego de la observación del Poder Ejecutivo, debieron enviar la pieza al Senado, porque se trató de algo distinto a lo que aprobó en su momento la Cámara Alta. Para Simón la violación que atribuye a los diputados es solo un ingrediente adicional.
Y tan seguro está de las irregularidades que en su conjunto atribuye a la ley, que según él cualquier otro tribunal puede, de manera difusa, pronunciar la inconstitucionalidad de varios artículos cuando se le someta a su consideración. Tras el recurso ahora solo habrá que esperar el desenlace.

