Un socorrista señala hacia una casa destruida en Carlos Díaz, Tamboril, por el derrumbe de una loma, provocado por las lluvias. El alud sepultó una escuela, una iglesia y gran cantidad de viviendas, pero no hubo víctimas, debido a que las autoridades de socorro desalojaron preventivamente a las familias residentes en las zonas de mayor riesgo. El Nacional/Ricardo Flete

