A sus 25 años, Raimel Tapia se ha hecho famoso por su alta velocidad y su forma de cambiar su cuadre en la caja de bateo con dos strikes en la cuenta. Pero ahora, sin más opciones de liga menor, el que una vez fue un cotizado prospecto de los Rockies simple y llanamente pretende hacer el equipo para el Día Inaugural y evitar la lista de waivers.
“Estoy trabajando fuerte en lo que es mi físico, en mi defensa”, dijo Tapia, quien tras la partida de los venezolanos Gerardo Parra y Carlos González lucha por quedarse con un puesto como cuarto jardinero/reemplazo defensivo en Colorado. “No puedo controlar si voy a comenzar jugando. Lo que yo puedo controlar es trabajar duro y seguir demostrando mi talento para que sigan confiando en mí”.
Si Tapia sigue haciendo lo que demostró ante los Rangers el lunes, cuando dio una línea de doble que produjo dos carreras para los Rockies, tendrá más posibilidades de convencer al manager Bud Black. En dicho partido, el bateador zurdo conectó “un cable” a la banda contraria frente al serpentinero zurdo Jeffrey Springs.
“Con Raimel, hay una serie de cosas que analizamos. Me gustó lo que (el lunes)”, dijo Black el martes.

