La Federación Dominicana de Atletismo no se puede quedar con los brazos cruzados
ante la falta de pistas y entrenadore
Las asociaciones y los clubes tienen que exigir las construcciones de pistas de atletismo en todo el país.
Junto a esas instalaciones debe venir un agresivo plan de contrataciones de entrenadores y capacitación de monitores y técnicos de ese importante deporte.
La Federación Dominicana de Atletismo, que preside José Rubio, debe aprovechar el momento para realizar un plan a corto y largo alcance para el desarrollo de esa disciplina.
Las escuelas
Hay que incentivar el atletismo en las escuelas.
Recuerdo cuando era estudiante de quinto grado en la escuela República Dominicana y se hacían eventos de atletismo en la Feria Ganadera.
Corríamos hasta descalzos y con franela teñidas.
En las escuelas y liceos el atletismo ha desaparecido.
Y eso es increíble. Tenemos que regresar en las escuelas, liceos y universidades a la práctica del deporte.
Es el único futuro que tiene el deporte.
La educación física es la base fundamental para el desarrollo del deporte.
Ese es el criterio de los más reputados especialistas del deporte en el mundo.
Ese no es un invento ni capricho.
No podemos continuar con el atletismo al margen de las escuelas.
Son cosas que debemos decir para que los federados y los dirigentes de las asociaciones comiencen a realizar planes en conjunto con los profesores de educación física en sus diferentes centros.
Los clubes
Los clubes barriales jugaron un papel de primer orden en el atletismo nacional hace algunas décadas.
Los clubes deben volver a trabajar con el atletismo.
Esas organizaciones barriales tienen muchos niños y jóvenes que están deseosos de practicar atletismo, pero no cuentan con los medios adecuados.
La ACD
En la entrega de mañana me referiré a la premiación de los Mejores Cronistas Deportivos del Año, bajo la organización de la Asociación de Cronistas Deportivos de Santo Domingo que preside Ramón Cuello, y el patrocinio de la Cervecería Nacional Dominicana.
Me esperan.
Hasta mañana, si Dios quiere, dominicanos.

