Rubén Pimentel tiene una vida en el deporte nacional.
Su pasión ha sido el softbol.
Un trabajador incansable que no desperdicia un segundo para cumplir con esa actividad.
Pimentel perdió las elecciones de la Federación Dominicana de Softbol al ser superadopor Víctor Almánzar, quien se fajó de campana a campana en todo el país.
Rubén debe sentirse satisfecho y orgulloso de haber servido al softbol nacional por casi tres décadas con eficiencia y honestidad.
Rubén es un buen amigo y ha sido un dirigente ejemplar.
Estimo que Almánzar, nuevo jefe del softbol nacional, debe utilizarlo como asesor, pues tiene amplios conocimientos en ese deporte.
Es una sugerencia.
Buena suerte
Daniel Toribio llevó la buena suerte a San Francisco de Macorís, pues los Gigantes ganaron para estar invictos con 2-0.
Hasta mañana, si Dios quiere, dominicanos.

