El movimiento olímpico dominicano se está jugando una carta peligrosa para los comicios que se realizarán el próximo mes de diciembre
Luisín Mejía y Antonio Acosta (Colín) son los dos principales líderes del movimiento olímpico en la actualidad.
Mejía y Acosta tienen un serio compromiso para las elecciones del Comité Olímpico Dominicano (COD), previstas para diciembre próximo.
Luisín tiene un sólido respaldo de los dirigentes de las federaciones deportivas nacionales, que son los que escogen al Comité Ejecutivo del COD.
El presidente del Comité Olímpico, al establecer que no tiene competencia para reelegirse, ha tratado de mantenerse al margen de las confrontaciones que sostienen los federados.
Eso podría resultar peligroso para el Comité Olímpico, pues trascendió que se están formando grupos para escoger los nuevos directivos del COD por bloques y, de acuerdo a sus preferencias, sin importar su honestidad, capacidad y deseo de aportar al movimiento olímpico nacional.
Muchos de los que que siguen el proceso electoral del COD han coincidido en que Luisín debería abogar por una plancha unitaria y llevar a dos o tres personas que no sean militantes de las federaciones y que sean los que mantengan el equilibrio en la dirección del COD.
Antonio Acosta
Poco a poco, Antonio Acosta (Colín) ha conseguido un liderazgo en el movimiento olímpico y, se dice, que tiene un buen grupo de federaciones para llevar a sus seguidores a la cúpula del COD.
Eso no ha podido ser establecido, pero Colín, un viejo zorro del movimiento deportivo, sabe la importancia de tener el control de un gran número de federados.
Viajes y poder
La lucha principal de algunos federados por seguir o llegar a la dirección del COD es en busca de poder y realizar viajes a diferentes partes del mundo sin invertir un centavo de sus cuentas personales.
Eso ha sido criticado duramente por sectores de la prensa, pero los olímpicos no han hecho mucho caso.
Carta
A los federados parecen que se les olvidó que están jugando una carta peligrosa al escoger a cualquiera a la dirigencia del COD. ¡Cuidado!
Hasta mañana, si Dios quiere, dominicanos.

