El dominicano se creció para que los Yankees barrieran a rivales en las finales de Grandes Ligas
El dominicano Alex Rodríquez fue el buque insignia de los Yankees de New York en las finales de las Grandes Ligas.
Alex, quien se lesionó en el inicio de la temporada, entró en medio de la incertidumbre y en medio de fuertes críticas de comunicadores de renombres que decían que el tercera base de los Yankees se apretaba a la hora de la verdad.
Rodríguez quebró y echó al suelo esos comentarios y fue un verdugo del pitcheo contrario en la campaña.
El toletero de los Yankees se convirtió en los playoffs en el jugador más temible cuando se paraba en el plato.
Comenzó a recibir el respaldo de la prensa de Nueva York, que está considerada como la más dura y no tiene piedad cuando los jugadores no rinden.
Alex también se ganó el cariño, aprecio y aplausos de la inmensa fanaticada de los Mulos del Bronx.
Logró unirse a sus compañeros y comenzó a bailar su música.
Todo ese se juntó y Alex despertó ofensivamente y enseñó que está entre los dos mejores jugadores del mundo.
El antesalista dominicano fue decisivo en varios partidos, cuando enfrentó en los playoffs a Minnesota y los Angelinos de Anaheim.
Alex luego remató al pitcheo en la Serie Mundial para conseguir el anillo que deseaba desde que su niñez.
Estoy feliz
El propio Alex Rodríguez, al concluir la Serie Mundial, no ha dejado de pronunciar que está muy feliz y que se siente como un niño.
El dominicano ha gozado los triunfos de la temporada 2009.
Hoy se le considera el hombre de los playoffs.
Alex se consagró con su defensa y su recia ofensiva.
Los playoffs
En el playoffs contra Minnesota, en la Serie de Campeonato contra los Angelinos y la Serie Mundial versus los Filis, Alex se convirtió en un demonio ofensivo.
En 15 partidos, Rodríguez agotó 52 turnos al bate, disparó 19 imparables, poegó 5 dobles, empalmó 6 jonrones, remolcó 18 carreras, anotó 15, recibió 12 bases en bolas, se ponchó en 13 ocasiones y logró un excelente promedio de bateo de .365.
Esos números son una confirmación de la clase de jugador que fue Alex en los playoffs y la Serie Mundial.
El quisqueyano reafirmó su condición de superestrella y todos los días recibe de diferentes partes del mundo grandes elogios.
Dominicano
No dejó de mencionar en las diferentes entrevistas y reportajes cuando le hablaba de su nacionalidad, que es dominicano.
Alex es hijo de padres dominicanos y nació en los Estados Unidos.
En una ocasión Alex me llamó a mi hogar y me dijo, Leo: escribe que soy más dominicano que el plátano.
Nunca olvidaré esa expresión. No puedo negar que me conmoví al escuchar que la superestrella de los Yankees no renegaba su nacionalidad, aunque por diferentes circunstancias jugó para el equipo de Estados Unidos cuando se inauguró el Clásico Mundial de Béisbol.
En la segunna ocasión, se decidió por la República Dominicana.
Todos debemos sentirnos ogullosos de Alex Rodríguez.
Hasta mañana, si Dios quiere, dominicanos.
