La valentía fue clave para que los Indios de San Francisco de Macorís lograran vencer a los Metros de Santiago en su propia casa y conseguir el boleto para discutir el campeonato de la Liga Scotiabank.
Los francomacorisanos conquistaron el Circuito Norte a base de coraje, deseo de ganar y un trabajo excelente de su entrenador David Díaz.
Los Indios fueron al hogar de los Metros y allí impusieron la ley ante miles de fanáticos seguidores de los muchachos de Santiago que salieron favoritos por los expertos que siguen la LNB, en el choque decisivo, pero no pudieron ante una aguerrida defensa de los triunfadores.
Directivos, jugadores, técnicos y fanáticos de los Indios saltaron y disfrutaron la hazaña de haber derrotado al que siempre se pensó que era el conjunto más poderoso de ambos Circuitos.
En cambio, los principales dirigentes de los Metros junto a sus jugadores, técnicos y seguidores no creían lo que estaba pasando.
La vida los chocó.
Sin embargo, a los francomacorisanos la vida les sonrió ampliamente.
Los jugadores
Los jugadores de los Indios hicieron una extraordinaria labor y desde que salieron al tabloncillo se les veían las ansias de ganar.
El quinteto francomacorisano tenía una defensa dura; estaba volando en los contraataques y siempre querían tener el poder del balón.
El veterano de mil batallas, Richard Ortega, oriundo de San Francisco de Macorís, quería que su pueblo disfrutara. Y se fajó como un campeón.
Pasó el balón en el momento apropiado, defendió y controló el juego como un maestro. En los minutos cruciales mantuvo la cabeza fría. Y eso fue desde mi óptica, determinante.
Me gustó el coraje y la decisión de Rafael Martínez (La Boita), a quien desde que jugó aquí en el torneo de la Abadina, se le notaba que continuaría realizando un juego excelente.
La Boita ganó aquí con el Rafael Barias y allá con San Francisco de Macorís.
¡Cuántas alegrías juntas para un joven atleta!
Me sentí muy bien al ver el trabajo, con una buena concentración de Ramón Ruiz, quien fue decisivo saliendo desde la banca.
Ruiz puede tener en su casa por varios días el trofeo de campeón, pues se lo merece.
Robert Glenn, el super veterano Eddie Elisma, Reggie Charles, Alexis Montas y Alberto Ozuna se unieron para cada uno poner un granito de arena en la victoria de los francomacorisanos.
David Díaz
Héctor David Díaz dirigió magistralmente como un NBA.
Se le observó paciencia, control de sus jugadores, determinación para poder ordenar las jugadas, calculador y la estrategia no le falló.
Supo dominar a sus oponentes cuando le cambia la defensa de zona a individual y luego caía en una presión cancha a cancha.
David debe estar muy orgulloso de sus jugadores y el cuerpo técnico que lo acompañó, pues todos lo escuchaban con atención y al final lograron su objetivo: ¡Campeones!
Directivos
Los directivos y fanáticos merecen una felicitación especial.
Para los enllaves Stanley Javier, Martín Gómez, principales ejecutivos de los Indios y el gran gerente Junior Matrillé, nuestras congratulaciones.
Stanley, Martín y Matrillé formaron una familia y hoy disfrutan el triunfo.
El senador Amílcar Romero ayudó mucho.
¡Salve campeones!
Hasta mañana, si Dios quiere, dominicanos.
Ni siquiera un dios puede cambiar en derrota la victoria de quien se ha vencido a sí mismo.
Buda
La victoria tiene un centenar de padres, pero la derrota es huérfana.
John Fitzgerald Kennedy
