Licey con la comunidad realiza loable labor
Inicia sus actividades esta temporada con su programa “Lee y Aprende”, en la escuela Divina Providencia del ensanche La Fe; Héctor Noesí encabeza visita
l Club Atlético Licey inició la temporada de béisbol profesional con un “cuadrangular por los 411”.
Licey con la comunidad abrió su programa de actividades con una visita a la escuela Divina Providencia, del ensanche La Fe, en el Distrito Nacional.
Cada año, los Tigres del Licey realizan diversas actividades de acercamiento con la comunidad, que no solo motivan a los niños a seguir al equipo y el béisbol, sino que dejan en ellos enseñanzas útiles.
Tal es el caso del programa “Lee y Aprende”, con el cual el Licey abrió sus actividades y sobre el cual transcribo una nota que me envía la buena amiga Elvira Trinidad, directora de relaciones públicas:
“Licey con la comunidad abrió la temporada de actividades 2013-14 con el lanzador derecho de los Marineros de Seattle, Héctor Noesí, con el programa “Lee y aprende”.
La actividad con Noesí tuvo lugar en la escuela Divina Providencia, del ensanche La Fe, la cual fue seleccionada por el programa de lectura que desarrolla el Club Atlético Licey durante todo el año.
Este programa tiene como objetivo central el proveer a los estudiantes la oportunidad de leer y discutir un libro, como forma de fomentar la lectura por placer y progreso. La actividad de este año se desarrollará en diferentes bibliotecas de centros escolares de Santo Domingo.
Noesí incentivó a los niños para que asuman la lectura como un habito de vida y leyó con ellos un cuento que deja un mensaje positivo.
“Quedé muy impresionado con la actitud de los niños de la escuela Divina Providencia, porque todos se interesaron en la lectura que le ofrecimos y mostraron mucho entusiasmo con nuestra visita”, expresó el lanzador, quien se unió desde principio de temporada al staff de los Tigres del Licey.”
Hasta mañana, si Dios quiere, dominicanos.
Lo que se les dé a los niños, los niños darán a la sociedad.”
Karl A. Menninger
“La palabra progreso no tiene ningún sentido mientras haya niños infelices.”
Albert Einstein
