Hay que solucionar el lío con los sueldos de los entrenadores
El Ministerio de Deportes y el Comité Olímpico Dominicano (COD) tienen que buscar una solución a este grave problema
La situación de los entrenadores que tienen dos sueldos es un problema muy serio que tiene que ser resuelto a la mayor brevedad posible.
Los entrenadores son claves para las aspiraciones de la delegación nacional que actuará en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, de Veracruz, México y de otros eventos internacionales.
Con eso no se puede inventar.
Existen técnicos que son Inmortales del Deporte y otras Viejas Glorias y reciben sueldos.
El problema consiste en que hay entrenadores que fueron seleccionados Inmortales del Deporte por su gran trascendencia y por brindar un enorme apoyo a su Patria.
También son entrenadores.
Otros técnicos son Viejas Glorias, pues hicieron una extraordinaria labor en su juventud y brindaron grandes aportes y triunfos al país.
En esa época no había incentivos, ni los atletas recibían ni siquiera para comprarse un pan de agua.
El ex presidente Leonel Fernández Reyna, por iniciativa del ex ministro de Deportes, Felipe Payano, creó lo que se denomina Programa de Altos Rendimientos y Viejas Glorias.
El espíritu del decreto era que muchos atletas tuvieran un sueldo para poder comer, pues se encontraban en condiciones precarias.
Muchos de los inmortales y Viejas Glorias se han preparado técnicamente con cursos en el exterior y el país. Se han convertido en buenos entrenadores y son parte de las selecciones nacionales con el respaldo de las federaciones.
Dos sueldos
El Ministerio de Deportes ha puesto un plazo hasta el 10 de enero. Hay que decidirse por uno de los sueldos.
Hay fórmulas para poder resolver ese grave conflicto, pues es injusto que los entrenadores, cuando se les debe subir el sueldo, se haga ahora lo contrario.
Son cosas que no entiendo, pero estamos en la República Dominicana.
Hasta mañana, si Dios quiere, dominicanos.
Nunca en el campo de los conflictos humanos, tantos le debieron tanto, a tan pocos».
Winston Churchill
«Dar ejemplo no es la principal manera de influir sobre los demás; es la única manera».
Albert Einstein

