Juan Carlos Pérez confía equipo RD vencerá a Cuba
El jardinero Juan Carlos Pérez confía en que el equipo Tigres del Licey, representante de República Dominicana en la Serie del Caribe que se juega en Isla Margarita, Venezuela, derrote esta tarde al seleccionado de Cuba.
Juan Carlos dijo que los jugadores quisqueyanos no han bajado la cabeza, al caer en su primer choque 7 por 6 frente a Puerto Rico.
“Fue una dura derrota caer iniciando la Serie, pero estamos conscientes de la importancia del partido de esta tarde, a las cuatro, frente a Cuba y nos entregaremos por completo”.
El versátil jugador dominicano señaló que existe mucho optimismo en la escuadra criolla y que “hay un grupo de peloteros jóvenes que participa por primera vez en la Serie del Caribe, “y tenemos muchos deseos de llevar a nuestro país la Copa de campeón”.
Dijo que en el béisbol, se juega bien, pero se pierde y “logramos una buena ofensiva, pero el pitcheo no respondió”.
Juan Carlos bateó cuadrangular y doble en la causa perdida contra los boricuas.
Pérez expresó que “vamos a salir con toda la fuerza posible y concentrados para vencer a los cubanos, que tienen un fuerte conjunto”, indicó.
Doña Dedé Mirabal
Murió una heroína.
Falleció una mujer ejemplar.
No hay palabras para describir los grandes aportes y luchas que realizó en favor del pueblo dominicano.
Y su grandeza de echarse en hombros a sus hijos y sobrinos (que hoy también son sus hijos), tras el asesinato de sus hermanas Patria, Minerva y María Teresa, por Rafael Leónidas Trujillo.
Ella supo asumir el compromiso de mantener vivos los ideales por los que fueron asesinadas sus hermanas.
Dedicó todas sus fuerzas a esa causa y a la crianza de sus hijos Jaime Enrique, Jaime David y Jaime Rafael (éste último fallecido).
Hablé con doña Dedé en varias ocasiones y me hacía sonreír con sus jocosidades.
No tengo dudas de que doña Dedé estará en el cielo por su obra de bien.
Mis condolencias a sus hijos, sobrinos, nietos y demás familiares.
Sé que es difícil encontrar consuelo ante tan rudo golpe.
¡Descanse en paz, doña Dedé!
Hasta mañana, si Dios quiere, dominicanos.

