Deportes

TE ENTERASTE

TE ENTERASTE

Francisco Busto, hijo del presidente del Licey, dijo: “Papi,  no le dé la mano a Luis Manuel Bonetti, porque es nuestro enemigo.”

¡Por fín!

Indecisiones, conflictos, insultos y amenazas de renuncias caracterizaron el velatorio del Tigre, que murió de 10 balazos en la cabeza,  hechos por los Gigantes del Cibao el pasado sábado 17.

  Pepe Busto, presidente del Licey, lloraba sin compasión cuando Luis Manuel Bonetti, presidente del Escogido, se acercó  para darle el “más sentido pésame”.

  Francisco Busto (El hijo de don Pepe Busto) le pidió a su padre que no le diera la mano a Bonetti, “pues ese es nuestro enemigo, porque su equipo, el León  contribuyó  con la “muerte del Tigre”. El jefe del Licey no le puso caso a su hijo. Abrazó al presidente de los Leones y agradeció el gesto, en un momento tan difícil como es la muerte.

Me sentí muy mal y me puse nervioso cuando vi que cayó al suelo el pobre Tomás Troncoso, al ver el cadáver del Tigre.

 Bienvenido Rojas, quien no tiene compasión con nadie, dijo: “Dejen a Tomás, que eso es un allante”.

 Fernandito González Tirado se incomodó con el Tomate Rojas y le señaló: “Tú si eres cruel. Tomás no está respirando”.

Observé con mucha angustia y dolor cuando   llevaban en una ambulancia, muy grave, a Ildefonso Ureña, quien con un  ojo abierto, me señaló: “¿Leo, por qué dejaste morir al Tigre?”. Le respondí: Yo no soy médico.

Miles de personas de todas las clases sociales desfilaban y todos lloraban, pues había fallecido, “El Glorioso”.

 César Gómez Navarro, quien no duerme cuando Licey pierde, comentó que su único consuelo era que a la “Cuyaya” solo le quedaban los huesos, pues tenía meses de haber sido enterrada.

 Ramón Gómez Sánchez, quien se sintió complacido con el asesinato del  Tigre, miró a César y sonrió.

Rafael Alburquerque

El vicepresidente de la República, doctor Rafael Alburquerque, seguidor del Licey desde que nació, representó al Gobierno.

      El doctor Alburquerque dijo, visiblemente triste:   “murió el Tigre. Era  querido por todo el pueblo”.

Víctor Díaz agregó: “El Tigre era bueno. Nunca abusó de nadie y era muy honesto”.

Diandino Peña, quien estaba muy compungido,  puso el Metro a la disposición de la directiva azul para transportar gratis a los   familiares del Tigre y a los liceístas.

   Esperen mañana el histórico entierro del Tigre, pues se produjeron grandes noticias.

 Hasta mañana, si Dios quiere, dominicanos.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación