Tres verdugos Bastardo, Peralta y Darío Veras
Los tres relevistas de los Gigantes no permiten libertades y han realizado una extraordinaria actuación en la serie final del béisbol invernal
Antonio Bastardo, Joel Peralta y Darío Veras se han convertido en tres verdugos de los Leones del Escogido en la serie final que dominan los Gigantes 4-3.
Los tres relevistas francomacorisanos tienen amarrados a los bateadores de los capitaleños que no han podido descifrar sus lanzamientos.
Bastardo, Peralta y Veras han infundido temor a la ofensiva roja, pues sus bateadores se paran en el plato a la defensiva.
Su impresionante labor en conjunto habla claro de que esos tres grandes del box, han sido clave para que los Gigantes se encuentren a un tramo de ganar la corona de la pelota dominicana.
Antonio, Joel y Darío se han combinado para ponchar 18 y permitir 4 hits en 18 entradas.
¡Qué labor!
Los tres están concentrados y muy motivados en busca de que los Gigantes conquisten su primer título del campeonato de béisbol de la República Dominicana que en esta ocasión está dedicado a los hermanos Felipe, Mateo y Jesús Rojas Alou.
Se observa que los bateadores de los Leones parecen corderitos cuando enfrentan a Bastardo, Peralta y Veras.
Hay que resaltar la labor de los relevistas de los Gigantes, pues han estado intransitables.
Algo que estoy observando desde el Todos contra todos y en la final ha sido más notable, es que Bastardo, Peralta y Veras siempre están lanzando strikes y se colocan por encima de los bateadores.
Eso les da ventaja, pues pueden tirar el pitcheo más conveniente.
Los francomacorisanos deben estar inmensamente agradecidos por el trabajo, la entrega, el amor y la seriedad en su trabajo de esos tres grandes relevistas: Antonio Bastardo, Joel Peralta y Darío Veras.
Cortos de la final
La esperanza de los seguidores del Escogido es que los Leones luego de estar 0-2 lograron empatar la serie y que pueden hacer lo mismo triunfando mañana y el jueves. ¡Anjá!
San Francisco espera el triunfo para celebrar en grande, pero igual los capitaleños. La gente está en pelota.
Fue muy doloroso escribir el velatorio y el entierro de El Tigre. Lo confieso.
Hasta mañana, si Dios quiere, dominicanos.

