El seleccionado nacional de voleibol conquistó la medalla del honor al vencer a Puerto Rico en el choque final de los Juegos Centroamericanos y del Caribe que se celebraron en Veracruz, México.
Los dominicanos conquistaron el oro sentimental de la delegación nacional.
En un encuentro efectuado en la arena de Córdoba a casa llena y recibiendo un gran respaldo de aficionados mexicanos, los muchachos del voleibol jugaron con fiereza, entrega, dedicación, coraje y con un gran deseo de regresar a su Patria con la medalla de oro.
Los expertos del voleibol no daban al equipo quisqueyano dentro de los tres medallistas, pero la valentía, el trabajo y desarrollo de un juego excelente, quebraron los vaticinios de la imposibilidad de ganar presea.
Los dominicanos fueron tan grandes en Veracruz que conquistaron el oro invictos para que la victoria tuviera más resonancia y la noticia caminara el mundo.
Nervios de acero
Los nervios se pusieron de manifiesto cuando el encuentro entró en el último set (ping-pong) y el choque se definió 24 a 22.
Las reglas del voleibol establecen que en el último set el equipo que anote los primeros 15 puntos es el ganador.
Sin embargo, el encuentro se empató a 15 y para definir el ganador, los reglamentos internacionales contemplan que el triunfador tiene que ganar por dos puntos por encima.
En siete ocasiones, los dominicanos estaban a un punto de la victoria, pero no pudieron concretizar la jugada que lo llevaría al oro.
Pero al final con dos jugadas extraordinarias que dejaron pasmados a los puertorriqueños que no pudieron contener las lágrimas ante la inesperada derrota.
Los dominicanos también lloraron de la alegría por su gran triunfo que nunca olvidaran y que tendrán como recuerdo para sus generaciones por venir.
Contreras y Cáceres
Elvis Contreras y José Cáceres jugaron como verdaderos campeones y demostraron una alta calidad en los remates y servicios.
Fueron motivadores que nunca bajaron la cabeza en algunos momentos en que los boricuas tenían el dominio del partido.
Orgullo
El voleibol masculino nos dio a todos una gran enseñanza, y es que cuando se trabaja, existe el optimismo y el deseo de representar dignamente la Patria, las victorias llegan. Así sucedió: Vencimos a Puerto Rico en un choque que será recordado por décadas.
El seleccionado dominicano cerró las competencias de los Juegos de Veracruz como lo hacen los grandes: Conquistando la medalla de oro.
¡Salve campeones!.
Hasta mañana, si Dios quiere, dominicanos

