Alfred Horford sigue demostrando que tiene la calidad para enfrentar a los poderosos reboteros de la NBA.
El dominicano sigue mostrando sus condiciones y la dirigencia del equipo Atlanta Hawks no ha escondido su alegría y conformidad con el desempeño de Horford.
No es fácil estar “debajo de la pintura” con esos “mastodontes” que no tienen piedad contra sus rivales.
Alfred, quien viene de una delicada lesión en que los dominicanos comenzaron a preocuparse, hoy, podríamos decir que el muchacho nativo de Puerto Plata está muy recuperado.
Horford está tomando el ritmo poco a poco como uno de los grandes, dejando ver su enorme talento.
Los expertos en la NBA, técnicos y periodistas han realizado en los últimos días muchos elogios sobre Alfred y algunos han expresado: “Qué buen atleta”.
Los mejores
Una de las virtudes del dominicano es que se está codeando con lo mejores del negocio y ha mostrado gran coraje.
Eso es reconocido por sus propios oponentes, quienes dicen que a Horford siempre hay que cuidarlo.
He visto varios partidos de Atlanta y lo cierto es que Alfred está fajado y es un jugador muy inteligente, que sabe jugar sin la pelota.
En ocasiones comienza lento, pero a medida que va desarrollando el juego se calienta y demuestra sus condiciones, estando en una liga en que el descuido es fatal.
A la dirigencia, gerencia y a los propietarios de Atlanta Hawks les interesa el buen trabajo de Horford para que el equipo al final de la temporada pueda estar en el “dinero”.
Humildad
Algo que ha caracterizado a Alfred Horford es su humildad.
Hasta en las entrevistas con los medios de televisión, radio y prensa escrita demuestra una gran educación y un gran respeto por sus “enemigos” y sus compañeros.
Siempre se mantiene elogiando al contrario y resaltando las cualidades de los jugadores de la escuadra de Atlanta.
Budenholzer
El dirigente de Atlanta, Mike Budenholzer, le tiene mucha confianza a Horford y siempre lo mantiene en el tabloncillo en los momentos que se requiere madurez, calma y dominio del juego.
Hasta mañana, si Dios quiere, dominicanos

