Pedro Martínez reveló ayer tarde que se levantó a las 10:00 de la mañana, no se desayunó y almorzó con pescado, horas antes de ser electo al Salón de la Fama
de Cooperstown.
El almuerzo fue con Carolina Cruz de Martínez y Fernando Cuza, su agente.
“Leo, estoy muy emocionado. Esto ha sido grandioso. Celebren allá (en el país). Ha sido un triunfo del pueblo dominicano”, me dijo Pedro al hablar vía celular a las 3:51 de la tarde.
Martínez, uno de los más grandes lanzadores de la historia de las Grandes Ligas, recibió cientos de llamadas de todas partes del mundo.
Las dos primeras conversaciones que sostuvo desde la República Dominicana al ser electo a Cooperstown fueron con su madre Leopoldina Martínez y con el presidente Danilo Medina.
Los suegros
A las 2:44, Quique Cruz
y Elvira de Cruz, los suegros de Pedro y quienes tienen una estrecha relación con la ex súper estrella del box, estaban a la espera de la noticia.
Quique tranquilo y conversador. Contando anécdotas sobre Pedro.
Llegó Quiquito Cruz, el cuñado de Martínez, quien estaba acompañado de su familia.
Abrazó a su padre Quique y le dio un beso a su madre Elvira.
Cuando se vio y se escuchó por televisión la información sobre la exaltación del hijo de Manoguayabo, los presentes saltaron, lloraron y con lágrimas en sus ojos, Quique Cruz exclamó: “Ganó un grande”.
Quique, inmortal del Deporte Dominicano y quien fue uno de los grandes atletas del béisbol aficionado, manifestó que pensó que era él quien había ganado el galardón.
Elvira expresó: “Triunfó por su carácter y valor”.
Seguiré mañana en el interesate tema.
Hasta mañana, si Dios quiere, dominicanos

