Las dominicanas Brenda Castillo y Niverka Marte fueron las número uno en libero y mejor acomodadora del Mundial de Voleibol 2015, que se celebró con rotundo éxito en Japón.
Brenda dio el gran salto, pues después de estar en el lugar 7 se convirtió en la principal atleta al ocupar el número en el Mundial.
En la última versión de los Juegos Olímpicos que se efectuaron en Londres 2012, Brenda Castillo, consiguió el alto honor de ser la mejor libero de todas las participantes, entre las que estaban las más grandes representantes del planeta.
Brenda ha seguido su ascendencia, y tres años más tarde sigue exhibiendo que es una súper estrella y considerada por los técnicos, periodistas y personas conocedoras del voleibol como la mega estrella del mundial en su posición de libero.
Defensa
Hay que ver jugando a Brenda Castillo, que en su condición de libero es un espectáculo.
No importa con cual equipo se enfrente. Su defensa es impresionante y las bolas más difíciles son dominadas con una facilidad espantosa. Brenda nos ha puesto a gozar y a sentirnos orgullosos de ser dominicanos.
Brenda Castillo es una reina del voleibol.
Al concluir el Mundial en Japón recibió grandes elogios de la prensa internacional.
Niverka Marte
La acomodadora Niverka Marte ha asombrado al mundo con su gran progreso.
La chica dominicana viene del lugar 17 en el 2011, en el raking mundial, a un avance extraordinario de colocarse en el número uno del mundo en la posición de acomodadora.
Sus compañeras rematadoras no se cansan de elogiar el trabajo de Niverka, quien pone la bola en el lugar preciso y derrocha calidad en cada una de sus jugadas.
Marte acumuló un average de 7.67 acomodadas perfectas por cada set. Sobresalió por encima de la japonesa Miyashita Haruda, quien logró un promedio de 6.98.
Da gusto ver con el desempeño y la pericia como Marte “engaña” a sus contrarias para poner la bola en lugar apropiado y que confunde a sus oponentes.
¡Salve Brenda y Niverka!
¡Son dos reinas del voleibol mundial!
¡Las número uno de sus posiciones!
Hasta mañana, si dios quiere dominicanos.

