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TE ENTERASTE

TE ENTERASTE

Julián -Bombo- Mckelly nos dio una enseñanza de amor, saber agradecer, ser honesto y nunca olvidarse de quienes le extendieron las manos en los momentos cruciales para su formación.
Bombo Mckelly habló el domingo con el corazón.

Y no pudo aguantar tantas emociones al recordar los gratos y sinceros momentos que pasó junto al profesor Fernando Teruel, a quien consideró su padre, mentor y guía.

No pudo seguir hablando y comenzó a llorar como un niño agradecido.
Mckelly se dirigió a cientos de personas en el acto de exaltación de los Inmortales del Salón de la Fama de Deportistas Petromacorisanos.

Llegaron las lágrimas. Se detuvo y no pudo hablar por varios minutos.
Los presentes comenzaron a aplaudir para darle valor a este gigante que brilló en el baloncesto y que llevó al club Mauricio Báez a conquistar tres coronas en forma consecutiva del basket superior del Distrito Nacional.

Uno de los que más aplaudía era José -Boyón- Domínguez, el armador estelar de los mauricianos que le ponía siempre la bola debajo del canasto a Bombo para que encestara o donqueara con facilidad.

Bombo no odia.
Bombo no guarda rencores.
Bombo es agradecido.
Bombo es humilde.
Bombo reconoce sus errores para rectificar.
Bombo es un dominicano ejemplar.
Bombo no esconde a los que lo ayudaron desde que era niño.
Bombo nunca se ha llevado de los malos consejeros.
Bombo ama como nadie a los que lo ayudaron a crecer.
Bombo: Tú si eres un buen petromacorisano y mauriciano.
Hasta mañana, si Dios quiere, dominicanos.

Leo Corporán

Columnista y editor deportivo de El Nacional. Fundador del Club Mauricio Báez.