Heidy alcanzó la inmortalidad en base al trabajo
Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa.”
“Cualquier esfuerzo resulta ligero con el hábito.”
Mahatma Gandhi
Heidy Rodríguez es un ejemplo de trabajo, dedicación y sacrificio.
Heidy, quien fue exaltada a la inmortalidad el pasado domingo, tiene grandes méritos.
Una mujer luchadora y con propósitos definidos de ser una profesional de primera clase.
Logró grandes hazañas en el karate internacional y nacional.
Y junto a la práctica y los torneos de karate, logró graduarse de doctora en medicina.
Heidy envía una clara señal a la juventud dominicana de que se puede practicar perfectamente cualquier disciplina deportiva y ser una gran profesional.
Y aún más: ser exitosa y llegar en su deporte a la cúspide.
Final
La doctora Heidy Rodríguez, quien habló en el ceremonial del Pabellón de la Fama, dijo que “esta exaltación a la inmortalidad sella con punto final mi carrera deportiva”.
“Le debo esta exaltación a mis entrenadores y recuerdo que comencé en infantil en La Vega”.
Destacó que recibió muchas orientaciones y consejos de entrenadores y dirigentes de la Fuerza Aérea Dominicana y de otras instituciones para poder combinar los estudios con el deporte.
Valoró a los entrenadores Antonio Vólquez (Toñito) y Gilberto Soriano, quienes fueron mentores y “estoy muy agradecida de ellos y otros profesores que me dieron grandes enseñanzas.
Habla de su madre
Heidy hizo una pausa en sus breves palabras en el acto del Pabellón de la Fama para señalar que su madre estaba esperando con ansias que “yo fuera exaltada a la inmortalidad”.
“Me siento muy contenta y feliz por mi familia y en especial por mis padres”, refirió.
Felipe Payano
La doctora elogió a Felipe Payano, ex ministro de Deportes y reveló que fue de notable ayuda el Parni para poder alcanzar la meta de ser una profesional y una destacada atleta en karate.
Tuvo palabras de elogios para El Jay Payano, quien fue su edecán.
Nunca olvidará
Manifestó que nunca olvidará el 15 de octubre, “pues a pesar de mi juventud de 36 años y el poco tiempo de mi retiro, pude llegar a ser Inmortal.
Hasta mañana, si Dios quiere, dominicanos.

