El dominicano Rafael Soriano fue la tabla de salvación de los Yankees de Nueva York, que el jueves en la noche ganaron la División Este de la Liga Americana.
Se pensó que al lesionarse Mariano Rivera, considerado como el mejor cerrador de todos los tiempos de las Grandes Ligas, el equipo del Bronx iría a la bancarrota y con serias dificultades para avanzar a los playoffs.
Llegó Soriano y se calzó los spikes del panameño.
El derecho cerrador quisqueyano le mostró al mundo que él fue una razón poderosa para que los Yankees hoy se encuentren celebrando su pase a los playoffs.
Hubo una seria disputa entre Brian Cashman, el gerente general de los Yankees, que no estaba de acuerdo con la firma de Soriano al entender que tenían en su roster a Mariano y que eso era suficiente.
Sin embargo, Hank Steinbrenner, co dueño de los Yankees, se opuso al criterio de su gerente general y firmó al dominicano. Los resultados están ahí, a la vista de todos.
Soriano salvó 42 partidos y el equipo de Nueva York llegó a ganar la División Este el último día de la campaña.
¿Ustedes se imaginan cuál hubiese sido la suerte de los yankees sin la contratación de Soriano?
No quiero ni pensarlo.
Fanáticos
Los fanáticos se encuentran complacidos con el trabajo del cerrador dominicano que mostró mucha valentía, paciencia y amor por su conjunto.
Trabajó como nadie. En varias ocasiones se le notó que estaba agotado de esas grandes jornadas, pero supo imponerse física y mentalmente.
Mariano Rivera
Los más reconocidos expertos de los Yankees se pusieron las manos en la cabeza cuando conocieron que Mariano Rivera no regresaría por lo menos en la actual temporada.
El ambiente que había en el camerino de los Yankees es mejor no escribirlo, pues sólo se escuchaban los lamentos y el pesimismo se apoderaba de cada uno de los jugadores del equipo rayado.
El consenso general de los entendidos no sólo de los Yankees, si no de los que están analizando el béisbol de las Grandes Ligas, es que el criollo Soriano, nativo de San José de los Llanos, logró ponerse a la altura de los grandes relevistas como es el caso de Mariano Rivera, bautizado por el periodista Ernesto Jerez de ESPN como Apaga y vámonos.
Soriano tuvo efectividad de 2.26 en 69 partidos de los cuales salvó 42 y tuvo un record de 2 triunfos y una derrota.
Ponchó a 69 y concedió 24 transferencias. Le dieron 55 hits y permitió 6 jonrones.
Soriano debe estar satisfecho de la labor cumplida.
¡Qué grande fue Rafael Soriano!
Hasta mañana, si Dios quiere, dominicanos.

