Editor Deportivo
Ichiro, Iwakuma y Matsuzaka
Tres grandes en la victoria de Japón fueron Ichiro Suzuki, Hisashi Iwakuma y Daisuke Matsuzaka.
Ichiro conectó el hit de oro para impulsar dos carreras en la parte de arriba de la décima entrada en el encuentro que terminó a la 1:39 de la madrugada y en que Japón retuvo el título de campeón del Clásico Mundial de Béisbol 2009.
Suzuki, considerado uno de los mejores jugadores de las mayores, volvió a demostrar que es una superestrella.
No se amilanó y conectó un cable al jardín central en la parte alta del citado episodio.
Muchos, guardando la diferencia, se acordaron de Luis Polonia, quien siempre conecta un cable en el momento que las Aguilas lo necesitan.
Ichiro será recordado como uno de los grandes del béisbol de Japón y de las Grandes Ligas. De eso no hay dudas.
Iwakuma
El lanzador Hisashi Iwakuma realizó una labor magistral en la victoria de los japoneses.
Tiró siete entradas y dos tercios y dominó a la artillería de Corea del Sur, que tendrá que conformarse con el trofeo de subcampeón.
El jovencito Iwakuma parecía un veterano de mil batallas.
Lució sereno y colocó los lanzamientos en el lugar adecuado para evitar que los surcoreanos le hicieran un desorden.
Iwakuma debe sentirse muy feliz por su gran actuación en la que Japón lleva el trofeo de campeón para su país.
Matsuzaka
La labor de Daisuke Matsuzaka fue extraordinaria en el Clásico y por eso fue escogido
Jugador Más Valioso. El japonés de los Medias Rojas de Boston, se preparó para el Clásico. Y los frutos hoy se pueden ver.
Comenzó a entrenar dos meses antes del Clásico y contribuyó para que su equipo fuera campeón y fue escogido como el mejor del evento.
Evaluar los aspectos negativos y positivos del Clásico, es una tarea que corresponde a los dominicanos para sacar los mejores resultados.
Frases
La soledad es la suerte de todos los espíritus excelentes
Nadie es realmente digno de envidia
La personalidad del hombre determina por anticipado la medida de su posible fortuna
Arthur Schopenhauer
El deseo y la felicidad no pueden vivir juntos
Cuando hayas de sentenciar procura olvidar a los litigantes y acordarte sólo de la causa
Epicteto de Frigia
Hasta mañana, si Dios quiere, dominicanos.

