La ofensiva del Escogido no cree en nadie.
Está destrozando el pitcheo de las Aguilas Cibaeñas.
Todo el que se para en el plato da un tablazo.
Los Leones tienen 27 carreras anotadas en los tres primeros partidos de la serie final del torneo de béisbol invernal dominicano.
Los fanáticos cibaeños han tenido que aguantar en su propia casa una lluvia de cohetazos para los diferentes jardines y otros que han salido del play.
Los escarlatas en el estadio Cibao han realizado 19 carreras ante unos fanáticos de miradas tristes y con caras de angustia e incredulidad.
Mientras que los seguidores rojos saltan, toman, aplauden y gozan, los cibaeños ni sonríen.
Y no es para menos, pues el aguerrido equipo de las Aguilas, que nunca se rinde a través de la historia de la pelota dominicana, luce desconcertado y como fuera de foco.
Félix Fermín, manager de los cibaeños, no se entrega y espera la reacción de sus muchachos, aunque la situación luce color de hormiga.
El pitcheo de las Aguilas ha sido una debacle. No hay forma de que los abridores puedan lanzar más de cuatro entradas y a los relevistas se les ha dificultado sacar un sólo out.
Cautela
Los rojos todavía mantienen cautela en sus declaraciones, pues saben que están frente a las Aguilas.
Desde el comienzo puede asegurarse el fin.
Quintiliano
Sería absurdo que nosotros, que somos finitos, tratásemos de determinar las cosas infinitas.
René Descartes
Y no se les olvida que en la pasada temporada con la serie 3-0 a favor del Escogido, los cibaeños reaccionaron y empataron la final a tres.
Armonía
Starling Marte, encabeza el pelotón de los jugadores que coinciden en que la armonía, la unidad y el deseo de ganar han sido claves para que los rojos puedan tener ese gran desempeño.
La directiva y la gerencia del Escogido también han jugado un papel preponderante para los tres primeros triunfos.
Hasta mañana, si Dios quiere, dominicanos.

