La Semana Santa debe servir para que los clubes deportivos y culturales reflexionen sobre la importancia de luchar sin mirar las consecuencias contra los puntos de drogas, la delincuencia y la corrupción.
Los dirigentes y miembros de los clubes no pueden permitir que los delincuentes se apoderen de los barrios y no permitan que las personas puedan transitar libremente con el temor de ser asesinados o asaltados.
Hay que dejar el miedo atrás y entender que la unión del movimiento clubil es necesaria para crear conciencia en el combate a los males sociales.
Estamos en la actualidad entrampados por grupos antisociales que atentan contra la vida y hacen lo que entiendan en las calles ante la mirada indiferente de los directivos y miembros de los clubes.
Y eso es increíble.
Recuerdo el movimiento clubístico de la década del 70.
No había temor para enfrentar la llamada Banda Colora y otros grupos que se formaban para controlar las calles de los diferentes sectores del país.
Actividades
La dirigencia de las organizaciones deportivas y culturales debe implementar conferencias, charlas, seminarios y encuentros para discutir el tema de la delincuencia.
Hay que poner freno a la situación actual que mantiene intranquila a la familia dominicana.
Ayuda
El sector oficial y empresarial tienen también que aportar sus cuotas en diferentes facetas para hacer posible que los clubes tengan los recursos para preparar programas encaminados a que los niños y jóvenes tengan lugares de recreación y espacios que sirvan de freno a la delincuencia.
Los clubes aún están a tiempo.
Mañana, puede ser muy tarde y lamentable.
¡Dios, ayúdanos!
LeBron James
Ver jugando a LeBron James es igual que comerse un moro de habichuelas rojas con bacalao.
LeBron es un come hombre.
Anoche encestó 41 puntos en el triunfo de Miami Heat sobre Filadelfia 99-93.
Grandes Ligas
Hay un gran júbilo en los seguidores del béisbol de Grandes Ligas, pues la temporada inicia esta noche.
Lo mejor es salir
de la vida como de una fiesta, ni sediento
ni bebido.
El sabio no dice nunca todo lo que piensa, pero siempre piensa todo lo que dice.
Aristóteles
Hasta mañana, si Dios quiere, dominicanos.

