Los relevistas dominicanos fueron la tabla de salvación del equipo quisqueyano que ganó invicto la tercera edición del Clásico Mundial de Béisbol.
La labor del bullpen criollo fue impresionante.
Se sabía que teníamos un buen cuerpo de lanzadores, pero nunca se pensó que podríamos hacer una labor tan extraordinaria que llevó a los más connotados expertos a admitir que el relevo dominicano estuvo cerca de la perfección.
El equipo criollo dominó todas las facetas del juego. Los errores fueron mínimos, pero siempre habrá que reconocer, que fue el cuerpo monticular que diseñó la obra maestra de ganar de una manera tan espectacular y convincente.
Rodney
Me imagino lo difícil que fue para un bateador poder descifrar los lanzamientos de Fernando Rodney, una superestrella de Tampa Bay, en las Grandes Ligas.
Rodney lanzó en forma magistral y salvó 7 encuentros.
Un cambio de velocidad que asombró al mundo, una curva impresionante y la recta que dejaba pasmados a los que se paraban en el plato.
El slider dejó a muchos con dolores en la cintura y hoy sólo se habla de cuán difícil resultó hacerle contacto a los lanzamientos del hombre de la flecha y el plátano.
Casilla
Santiago Casilla, quien demostró en la Serie Mundial como preparador de mesa, que era un pitcher de alto quilate.
Y así lo hizo en el Clásico Mundial de Béisbol, representando a su Patria.
Casilla, tranquilo, calculador, estudioso de sus contrarios, fue un eslabón perfecto para que Rodney encontrara la mesa servida para que el cerrador de lux completara la hazaña que no tiene precedentes.
Pedro Strop
El relevista Pedro Strop, ha grabado su nombre en la historia, tras una labor que recibió los más amplios elogios de la prensa internacional.
Unidos
Rodney, Casilla y Strop, recibieron antes de llegar al box, el trabajo súper eficiente de sus compañeros Kelvin Herrera, Octavio Dotel, Lorenzo Barceló, Juan Cedeño, José Veras, Angel Castro, Atahualpa Severino y Alfredo Simón.
Moisés Alou, gerente general y el manager Tony Peña, de los campeones del mundo, supieron escoger a un grupo de relevistas que hoy deben sentirse orgullosos del trabajo que hicieron esos grandes hombres.
Héctor -Tito- Pereyra, me expresó que había que estar junto a esos jugadores para valorar su entrega, dedicación, abnegación y amor por la Patria.
¡Salve campeones!
El pueblo siempre le estará agradecido.
Hasta mañana, si Dios quiere, dominicanos.
Un héroe lo es en todos sentidos y maneras, y ante todo, en el corazón y en el alma.
Thomas Carlyle
No hay héroe en la soledad; los actos sublimes están determinados siempre por el entusiasmo de muchos.
Eliphas Lévi
