Las nominaciones de los Premios Casandra en teatro son de las más competidas debido a que ese género reinó con intensidad en las salas durante el 2010.
En teatro el jurado del Renglón Clásico, en Teatro, utilizó casi siempre las cinco casillas disponibles para nominaciones, pese a lo competitivo del galardón.
Hubo teatro diverso, de mucha calidad, con interpretaciones inolvidables, a cuya convocatoria acudió el público.
Actrices
Las actrices nominadas son Patricia Muñoz (Johanna Pavana), un talento bien dirigido por Manuel Chapuseaux; Carolina Rivas por su memorable actuación en el musical Chicago, una sorprendente Judith Rodríguez, de La leyenda del Comodín y sus barbiedolls (presentada en Casa de Teatro cuando el año finalizaba) y Elvira Taveras, que dejó al público boquiabierto con su talento eje en Aquí no paga nadie.
Nominadas
Las obras nominadas, cada una de ellas con valores únicos: Bodas de Sangre, de Federico García Lorca, con la cual el Teatro Nacional, dirigido por Catana Pérez de Cuello, celebró su aniversario; Desnudos, un sorprendente experimento corporal y espacial dirigido por Haffe Serulle; Aquí No Paga Nadie (del Premio Nóbel Darío Fo), montado en el Teatro Babeque bajo la dirección de Claudio Rivera Fue un recital de actuaciones.
En el renglón Actor del Año figuran: Víctor Pinales (Casio), un monólogo que le permitió desarrollar una de sus mejores actuaciones dramáticas;
José Manuel Rodríguez (Mis tres suegras); Augusto Feria (Aquí no paga nadie); desde Santiago se impuso el talento experimentado de José Núñez (La misiva de Poborsky) y la novedad fue la nominación justa de Vicente Santos (La leyenda del Comodín y sus barbiedolls).
Dirección teatral
Flor de Bethania Abreu ( Bodas de Sangre); Claudio Rivera (Aquí no paga Nadie); Manuel Chapuseaux (Johanna Pavana), María Castillo (Chicago) y Haffe Serulle (Desnudos).
Es imposible y poco recomendable hacer vaticinios que en el mejor de los casos se transforman en una presión para los jurados. Dejemos que cada quien haga su trabajo.
Haffe Serulle
El director Haffe Serulle presenta una apuesta contemporánea, participativa y sorprendente con su montaje Desnudos, que requirió de entrenamiento trapecístico de sus actores.

