TEHERAN. Ap. Policía antimotines resguardaba el sábado las oficinas que contabilizan las elecciones de Irán, con los resultados apuntando a una victoria abrumadora del presidente Mahmoud Ahmadineyad mientras sus opositores denunciaban traición y amenazaban con impugnarlos.
El impase dejó a Teherán en tensión. Mucha gente abrió tiendas realizaron sus actividades normales, pero el telón de fondo estaba lejos de ser normal: policías vestidos de negro vigilando edificios clave de gobierno y mensajes de texto por teléfonos celulares bloqueados en un intento aparente por reprimir las principales herramientas de comunicación del movimiento por la reforma de Mir Hossein Mousavi. Un comunicado de Mousavi colocado en su sitio de internet urgió a sus partidarios que resistan un gobierno de mentira y totalitarismo.
Fuerzas de seguridad acordonaron el Ministerio del Interior, el cual dirigió la votación del viernes. Los resultados han fluido rápidamente luego del cierre de las casetas electorales mostrando al presidente de línea dura con una ventaja cómoda; pero un esperado anuncio del resultado final fue pospuesto.
Respalda triunfo
El líder supremo de la República islámica, el ayatolá Ali Jameneí, respaldó hoy la victoria del ultraconservador Mahmud Ahmadineyad en las elecciones presidenciales e instó a los demás candidatos a aceptar los resultados.
Dijo que los resultados demuestran al apoyo del pueblo.

