En diversas ocasiones, sostuve que Danilo Medina debía reivindicarse adoptando la posición de no buscar la reelección.
Me encuentro dentro de los que se sienten satisfechos porque desistió de ponerse de espalda a la historia.
Pero, como el alma humana es obsesiva, ahora – él y sus seguidores- añoran mantenerse en el poder a través del delfín Gonzalo Castillo.
Al momento de mandar a otros seis delfines a que aspiraran insinuó que apoyaría al más popular para enfrentar al expresidente Leonel Fernández.
Recuerdo que –en ese entonces- escribí que ese grupo no sacaba una felina a realizar una necesidad fisiológica.
Los hechos nos han dado la razón y Medina ahora busca seguir en el poder a través de Gonzalo.
Castillo hace enconados esfuerzos, pero todas las estadísticas dicen que tampoco él tiene condiciones para enfrentar exitosamente al “León de Villa Juana”.
Así las cosas, estimo oportuno “aconsejar” a la primera persona del país –como lo hice con la reelección- para que no trate de evitar el desarrollo de la historia.
Con esa decisión, sería un espectáculo maravilloso ver fajados en la contienda electoral a Leonel frente al que resulte ganancioso en las primarias del Partido Revolucionario Moderno (PRM), ya sea Luis Abínader o Hipólito Mejía.
Hasta el momento, todo parece ser que uno de esos tres personajes será el próximo presidente de la República ya que los delfines danilistas no caben en ese grupo.

