Un niño herido en un atentado suicida efectuado hoy en Bagdad, que causó 28 muertos, es atendido en un hospital donde fue llevado. El ataque fue cometido por un suicida que tenía un cinturón de explosivos que detonó junto a una fila donde policías repartían alimentos y medicamentos a familias pobres en el barrio Al Qarrada. En otro atentado, ocurrido en Diyala, en el noroeste de Irak, murieron 45 personas, al estallar una bomba en un restaurante repleto de peregrinos musulmanes, en su mayor parte procedentes de Irán. (AP)

