La televisión es el espejo donde se refleja la derrota de todo nuestro sistema cultural.
Federico Fellini 1920-1993.
Director de cine italiano).
Una hermosa co conductora de un programa meridiano de variedades preguntaba a un popular artista sobre la vasectomía, y al escuchar la respuesta cuasi médica del entrevistado, oh sorpresa! la joven entendía que se estaba hablando de un proceso quirúrgico estético y no de un método de planificación familiar. Frente a este cuadro, visto por estos ojos que se han dado miles de horas de programas en la pantalla chica, llegaron a mi memoria momentos estelares de la televisión criolla cuando las conductoras eran mucho más que retocados pechos, nalgas levantadas, narices fabricadas y horario de salidas pre pagadas.
Pensé con cuánta maestría y facilidad una Yuly Carlo, Zoila Luna, Janette Dotel, Mildred Charlot, Milady de Cabral, Socorro Castellanos, Ivonne Beras Goico y otras que con el perdón, dejo en el tintero porque el espacio es muy reducido, sacaban y sacan el mejor partido a sus entrevistados.
Sin preparación no hay belleza que valga, no se asegura la permanencia, no se escriben nombres en el libro de la historia de la comunicación dominicana. Y es que eso no se compra en botica.
Las jóvenes que surgen hoy deberían usar la televisión no solo como vitrina, sino para estudiar el trabajo que desarrollan una Tania Báez, Jatnna Tavárez, Miralba Ruiz, Iamdra Fermín, Pamela Sued, Dafne Guzmán, Anabell Alberto, Milagros Germán, Liselotte Núñez, Nikauly de la Mota, Luz García, Isaura Taveras, Idelsa Núñez, por citar algunas.
De alguna manera estas jóvenes que van surgiendo deben buscar orientación y formación para desarrollar un trabajo que les garantice permanencia y les gane el respeto de quienes tenemos el poder que nos da ese extraordinario aparatico que se llama control.
La preparación es vital, lo demás es pura estética, y ésta, tiene como principal enemigo el inexorable paso del tiempo.
