La muerte de Steve Jobs ha sido sentida en el mundo. Un visionario que revolucionó la industria tecnológica, no sólo en el campo de la computación y la telefonía.
El creador de Apple fue más allá y llegó como un salvador y transformador de una industria discográfica en declive, a punto de sucumbir.
Su genio iba más allá de lo que se pueda imaginar. Hace nueve años Jobs convenció al entonces director de Warner Music, Roger Ames, de que las canciones a 99 centavos de dólar eran la vía para el futuro de esa industria que tendía a desaparecer. Era algo impensable en ese momento y así se lo hizo saber Roger Ames, como los demás ejecutivos de la disquera. La idea fue puesta en marcha y Warner, como las demás disqueras, entre éstas Sony, fiera competencia de la primera, le tomó la palabra a Steve Jobs y la historia es conocida. En el 2001 Apple lanzó el Ipod y en el 2003, un año después, iTunes fue lanzada con 200 mil canciones. Ocho años después, dicha tienda cuenta con un catálogo de más de 20 millones de canciones. Desde entonces ha vendido de 16.000 millones de piezas hasta ahora. En el 2009 acaparaba el 25 por ciento de la venta de música en Estados Unidos. Tan pronto se conoció la noticia de su fallecimiento artistas de todas partes del mundo expresaron su sentir a través de twitter y facebook, por el hombre que diseñó la tabla salvadora de la música en medio del mar turbulento de la piratería.
