Ante una invitación que nos hicieran ejecutivos de Cervecería Nacional Dominicana (CND) para asistir a la entrega del Grammy Latino 2011 a Las Vegas, Nevada, acudimos con la premisa de que viviríamos de cerca uno de los eventos más importantes de la industria discográfica.
Sinembargo este viaje en el que tuvimos oportunidad de compartir con Stella León, vicepresidente de Asuntos Corporativos de CND, Luis Rubio, Gerente de Relaciones Públicas y Comunicaciones y Raúl de León, coordinador de Comunicaciones; René Brea, productor artístico de los premios Casandra y los colegas Máximo Jiménez, presidente de Acroarte y editor de espectáculos del periódico El Caribe; Fausto Polanco, de El Día; Jorge Ramos, de Hoy; Alfonso Quiñones, de Diario Libre y Ramón Almánzar, de Listín Diario, se convirtió en una de las más enriquecedoras experiencias que hemos tenido en los años de ejercicio periodístico en el mundo del entretenimiento.
El itinerario que nos tenían preparado incluía conocer el engranaje que hace posible el movimiento de esta premiación, antes, durante y después de su entrega.
El montaje de las oficinas de organización, de la alfombra verde, pasando por el proceso de acreditación, ubicación de los medios escritos, radiales y televisivos en distintos espacios, ensayos de los artistas, open y after party, cena de gala y reconocimiento a la Persona del año y gala de premiación.
Recibimos información sobre la estrategia de ventas del merchandising que se mueve en torno a la prestigiosa premiación.
Ciertamente una experiencia que habrá de traspolarse a los premios Casandra, por supuesto que de cara a la realidad nuestra y que de seguro se verá reflejada en un mejor montaje de la próxima entrega de la premiación criolla que se llevará a cabo en marzo próximo, en la sala Carlos Piantini del Teatro Nacional Eduardo Brito.
