José Antonio Aybar F.
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El presagio de doña Goya
Cuando una personalidad moría nuestra abuela materna, doña Goya, siempre decía: “otro morirá”, afirmación que a muy corta edad escuché muchas veces y vi confirmarse.
Ese presagio de una mujer campesina, empíricamente sabia, como la mayoría del campesino dominicano, asombrosamente siempre se cumplía.
Ayer recordé esa frase con menos incertidumbre que en mi infancia, pero seguro de que, a tantos años de distancia, seguiría cumpliéndose, al enterarme de la muerte de la leyenda del rock latinoamericano, el músico argentino Gustavo Ceratti, cuatro años después de sufrir el Accidente Cerebro Vascular (ACV), aquel 10 de mayo del 2010 fras finalizar un concierto en Venezuela.
Ceratti, uno de los más influyentes y reconocidos músicos del rock iberoamericano moría pocas semanas después de cumplir 55 años de dad.
Y mientras leía reacciones de fanáticos y compañeros artistas en las redes sociales, así como diarios digitales de todo el mundo, cuando aún no había asimilado esta muerte nos llegó la otra, la de Joan Rivers, actriz, comediante y presentadora de televivisón, quien sufrió un paro cardiorrespiratorio cuando era sometida a una cirugía en las cuerdas vocales, según informaciones ofrecidas por Melissa Rivers, su única hija.
La irreverente Joan, de 81 años de edad, vida y alma de Fashion Police, programa que protagonizaba por la estación E! Entertaiment Television y en el que analizaba de forma implacable las vestimentas que lucen los famosos en las alfombras rojas, llevaba ingresada desde hace una semana en el hospital Monte Sinaí de Manhattan, a donde había sido llevada de urgencia desde la consulta del médico que le practicaba la cirugía.
Mientras buscaba información sobre la vida y muerte de Rivers, volví a recordar la premonitoria frase de doña Goya.

