A veces inicia como lo que llamamos haraganería extrema o un desgano que solo da deseos de tirarse en un mueble o en la cama.
Pero descansas y al levantarte el cansancio sigue, acompañado de la sensación de que te han golpeado por todas partes.
Son muchas las personas que han comentado tener estos síntomas y a los que en ocasiones no dan importancia, pero la realidad es que si esto te ha pasado por varios meses podrías estar padeciendo de lo que los psicólogos llaman Síndrome de fatiga crónica.
La doctora Marcela Musa-Hazim, médico psiquiatra y psicoterapeuta familiar, cuenta que con frecuencia recibe en su consulta personas con estos síntomas, que ya han acudido a sus médicos especialistas en otras áreas, buscando la solución a este padecimiento tan molestoso.
Luego de muchas pruebas, de meses de evaluaciones, sin encontrar una causa, son referidos al médico psiquiatra para evaluación, diagnóstico y manejo. “El diagnostico de Síndrome de Fatiga Crónica es muy difícil de hacer y erróneamente se confunde, porque no estamos hablando solo de fatiga, en este síndrome la fatiga se acompaña de muchos otros síntomas que pueden a su vez estar presentes en muchas otras patologías”.
Musa-Hazim recalca que quien padece este síndrome está cansado la mayor parte del tiempo y es un cansancio que abruma, le cuesta trabajo levantarse de la cama, bañarse, vestirse, asistir al trabajo, participar en actividades sociales, incluso hasta comer.
Esta fatiga se caracteriza por no mejorar con el descanso, cuando duermen no pueden obtener un sueño reparador o de calidad, empeora con el ejercicio tanto físico como mental.
Para poder establecer este diagnostico la fatiga debe estar presente por un período mínimo de seis meses. La etiología de este síndrome es aún desconocida, y muy discutida, debido a que los síntomas son muy similares a los que aparecen con un virus.
Muchos piensan que puede ser secundario a virus como el Epstein-Barr o el Sarampión, a problemas inmunitarios y al estrés, pero no hay evidencias claras para afirmar esto.
Más en mujeresque en hombres
El Síndrome de fatiga crónica puede aparecer en cualquier edad, más comúnmente entre los 20 y 40 años, puede afectar, aunque no tan frecuente, a niños y adolescentes. Aparece en ambos sexos, pero dos veces mayor probabilidad en las mujeres que en los hombres, afirma la terapeuta del Centro Vida y Familia.
Entre los síntomas más frecuentes están, además: dolores de cabeza y en distintas partes del cuerpo, mareos, náuseas, dolor de garganta, pérdida de memoria, debilidad muscular, amargo en la boca, diarrea, estreñimiento, torpeza, insomnio, fiebres, escalofríos, ansiedad y disminución del apetito sexual, entro otros muchos.
Las personas que padecen este síndrome se sienten muy mal emocionalmente, incomprendidos por quienes les rodean. Cuando no se trata adecuadamente y no hay conciencia de la enfermedad puede traer consigo un deterioro familiar, en la pareja, baja laboral y aislamiento social.
Un apunte
Tratamiento
En cuanto al tratamiento –dice la psicoterapeuta- no hay una cura en específica, el manejo no es exclusivo del psiquiatra, sino multidisciplinario.
“Tratamos cada paciente de forma individual, personalizada y diferente, nuestra meta siempre está dirigida a mejorar los síntomas más perturbadores y molestos. Los psiquiatras utilizamos antidepresivos y ansiolíticos, junto con la terapia cognitivo conductual, que ha demostrado eficacia, y mejoramiento significativo de los síntomas, enseñamos a nuestros pacientes técnicas para controlar y manejar el estrés, un programa de ejercicio adecuado según cada caso, haciendo hincapié en que no deben ser muy fuertes, ni de mucho esfuerzo, alimentación saludable entre muchas otras alternativas”, dijo.

