Bajo el alegato de que está extremada y gravemente enfermo, el recluso Ramón Antonio del Rosario Puente (Toño Leña), solicitado en extradición por las autoridades de Puerto Rico, buscaba esta mañana que su caso sea aplazado por décima ocasión, estableciendo un récord en en lo referente a las extradiciones.
Del Rosario Puente se presentó esta mañana por ante la Cámara Penal de la Suprema Corte de Justicia (SCJ) con una seguridad redoblada, como si se temiera de algo, y con un nuevo abogado, que esta vez lo es el defensor público Alexis Miguel Arias.
Arias alegó que su cliente estába extremadamente y gravemente enfermo y que no puede ni siquiera hablar, por lo que pidió que para la audiencia se fijara una nueva fecha.
El abogado Arias sostuivo que su cliente tiene fiebre, fuertes dolores de cabeza y vómitos, lo que le impide hablar y por demás declarar ante el tribunal.
En la última audiencia, del Rosario Puente (Toño Leña) retiró sus abogados del estrado, luego de que la Cámara Penal de la Suprema Corte de Justicia le rechazara todos los incidentes.
En esa audiencia, el imputado, muy molesto, preguntó a los jueces de la Cámara Penal de la Suprema Corte de Justicia si podía desistir de sus abogados porque no quería seguir con ellos.
Los jueces respondieron que sí. A seguidas, Toño Leña pidió la asignación de un defensor público para que le asista.
Esto se produjo luego de que sus abogados Tomás Castro Monegro y Ricardo Sánchez, recusaran a los jueces de la Suprema Corte para seguir conociendo el caso, lo que fue rechazado por los jueces alegando que Carlos Balcácer, quien representó a una querellante, también los había recusado y que el pleno del máximo tribunal lo rechazó.
A la salida del tribunal de esa audiencia, el equipo Swat que trasladaba a Toño Leña desde la SCJ a la cárcel de Najayo intentó ponerle un casco protector, pero éste lo estrelló en dos ocasiones diciendo: Yo no quiero esa vaina.
Al parecer, eso motivó que la seguridad le fuera redoblada y que incluso para entrar a la salda de audiencia, registren hasta los periodistas.
El imputado es pedido por Estados Unidos, que le acusa de narcotráfico, a través de la coordinación del transporte de grandes cantidades de cocaína desde suramérica a República Dominicana, Puerto Rico y Nueva York.

