Salón Fama Cooperstown
La Asociación de Escritores Deportivos Norteamericanos y el Comité de Veteranos tienen estrictas reglas para exaltar a la inmortalidad de Cooperstown a un ex jugador del béisbol de Grandes Ligas.
Una de las principales reglas basa en las estadísticas del pelotero y la otra el comportamiento personal dentro y fuera del parque de pelota.
En los últimos años, varias figuras legendarias del béisbol, con números suficientes, han visto cerrada su entrada al Salón de la Fama, porque “estuvieron involucrados en el consumo de sustancias para el rendimiento físico” (esteroides).
Otros, por “perjurios”,
al considerarse que mintieron a las autoridades Federales y al Comisionado de Béisbol, sobre su participación en esa práctica (uso de medicamentos), cuando en realidad, no estaban prohibidos por las Grandes Ligas.
Confieso mi conformidad con estas disposiciones, pero a la vez abro una interrogante sobre esas normas morales y sus aplicaciones.
¿Qué es peor, usar medicamentos para el rendimiento físico o ser encontrado culpable de “tráfico” y uso de drogas narcóticas?
Se da el caso, y todos lo conocemos, que por lo menos dos ex jugadores exaltados al Pabellón de la Fama de Cooperstown fueron apresados traficando drogas en Estados Unidos, condenados por la Justicia y encarcelados y posteriormente llevados al pabellón.
Otros dos fueron expulsados del béisbol y ulteriormente “perdonados”.
Sin ánimo de molestar, recordaré algunos de esos casos, por los cuales abrí la interrogante anterior:
Orlando -Peruchín- Cepeda fue sentenciado a cinco años de prisión por cargos de posesión de drogas, de los que solo estuvo encarcelado 10 meses y el tiempo restante de la sentencia la cumplió en libertad bajo palabra.
En 1999, Cepeda fue elegido al Salón de la Fama del Béisbol.
En 1980, Fergunson Jenkins, de los Rangers de Texas, fue apresado entrando a Canadá, cuando la policía encontró en su equipaje cocaína, hachís y marihuana.
Jenkins quedó fuera del béisbol por el resto de la temporada, pero fue reinstalado en 1981. Se retiró en 1983 y lo elevaron al Hall de la Fama en 1991.
WillieMays y Mickey Mantle, ya retirados, fueron expulsados del béisbol en 1983, por el comisionado Bowie Kuhn, porque aceptaron contratos de casinos en Atlantic City. El siguiente comisionado, Peter Ueberroth, los perdonó en 1985 y posteriormente también fueron inmortalizados en Cooperstown.
¿Verdad que estas “rarezas” de Cooperstown llaman la atención?
TOQUECITOS… Muy lamentable la muerte trágica, en Hato Mayor, del cronista deportivo Rafael Cruz López (Livín), quien fue asesinado el sábado de un disparo en la cabeza en un hecho que se atribuye a asuntos pasionales… Estamos unidos al dolor de sus familiares, amigos y de la crónica deportiva nacional.
