Un escándalo en Nueva York
NUEVA YORK. Fruto de la época que vivimos, fin del año 2015 e inicio del 2016, las actividades deportivas en esta gran urbe están reducidas al mínimo. Por ende, programas de radio y televisión, las páginas de los diarios y las redes sociales se alimentan con las quejas de la presidenta del Concejo Municipal, Melissa Mark, sobre la contratación del pícher cubano Aroldis Chapman, por los Yankees de Nueva York.
La funcionaria dijo que “los Yankees se equivocaron al hacer un canje para adquirir al lanzador cubano Aroldis Chapman, quien fue investigado por una acusación de violencia doméstica”.
La política demócrata y líder entre las mujeres en esta ciudad, afirmó que “los Yankees deberían reconsiderar su decisión de adquirir a Chapman”, cerrador de los Rojos de Cincinnati.
De ahí en adelante todos los medios deportivos han insistido con la funcionaria y puedo decirles que es un verdadero “ciclón batatero”, lo que está pasando sobre la ciudad y que decenas de mujeres cuestionadas por los medios arremeten contra los ejecutivos del equipo de béisbol más famoso del mundo.
El escándalo suspendió las vacaciones del gerente general de los Yanquis, Brian Cashman, quien se vio obligado a reconocer las preocupaciones de la presidenta del Consejo Municipal de Nueva York, aunque terminó defendiendo el canje.
Sus argumentos no fueron muy satisfactorios y lo que más se pudo observar en los mismos es que habló de que la contratación se realizó porque el precio de Chapman bajó en el mercado, por esa misma situación y que en el terreno será de gran ayuda para las aspiraciones del equipo de esta ciudad.
Recuerden ustedes que la policía de La Florida dijo que tuvo pruebas insuficientes para acusar al lanzador zurdo cubano, luego de un incidente en octubre entre él y su novia, quien dijo que la estranguló. Él dijo que hubo una discusión y que fue derribado por el hermano de ella. El caso está pendiente en los tribunales de La Florida.
Igual que Chapman, están el cubano Yasiel Puig, de los Dodgers de Los Ángeles y mi “concampuno” José Reyes, quienes se encuentran bajo investigaciones de Major League Baseball por agresiones a sus parejas. Todos están en peligro de perder la próxima temporada de béisbol y sufrir grandes rebajas en sus salarios millonarios. De todas maneras, es un escándalo lo que armó la concejal Melissa Mark. Esperemos a ver el resultado.
TOQUECITOS…El término “concampuno”, que uso más arriba para referirme a José Reyes, es mío y lo utilizo como aprecio a las personas que son de mi mismo campo…La muerte trágica de mi amigo, el ex atleta Fernando -Chapé- Reynoso ocurrida en La Vega, la semana pasada, me entristeció porque éste fue un ser humano tranquilo y trabajador…Finalmente mi familia y yo estamos unidos a la Jerez-Bueno, por el fallecimiento de doña Dulce María, madre del narrador deportivo Ernesto Jerez. Conocí a don Quico (Ángel Alejandro Jerez), su esposo y jefe de la familia, a quien recuerdo con afectos…Saludos desde esta tierra a sus demás hijos, Miguel Ángel, Alexandra y Dulcita Jerez.

