Incremento de accidentes e incidentes
Vayan estas líneas con el propósito de ayudar a reducir accidentes e incidentes, producto del manejo temerario de motociclistas que generan daños personales y materiales, también altercados que ocasionan luto y lesionados.
Desde hace varios años el uso de motocicletas ha sido auxilio del deficiente sistema de transporte, pero a su vez motivo e incremento de desgracias.
Según estadísticas suministradas sólo por el hospital docente universitario Doctor Darío Contreras, en la ciudad de Santo Domingo la relación porcentual de accidentes en motocicletas comparados con los automovilísticos en los últimos tres años son los siguientes:
En el año 2019 (antes de la pandemia) 63 % En el año 2020 (año de la pandemia) 66 % y hasta el 19 de septiembre de 2021 (descenso de la pandemia) 68 %.
Ese incremento de un 5% con relación a los dos años anteriores, producto del frecuentes uso de estos servicios por las restricciones de tránsito de la pandemia; además, ¿cuántos fallecimientos y estados de invalidez sustentará este incremento? Pues aquí no se incluyen los incidentes que desembocan en peleas y discusiones generadoras de muertes, lesiones físicas y materiales.
Éste aumento se manifiesta en los llamados Deliverys de envíos rápidos, más que los de colmado y motoconchos; pues estas compañías transportadoras les exigen a sus mensajeros, a través de un contador en sus celulares, un tiempo mínimo de entrega, so pena de ser sujetos a reprimendas o despedirlos por el incumplimiento de esta disposición; contribuyendo al manejo temerario e imprudente de estos pobres empleados, quienes buscando ganarse la vida encuentran la muerte y las de otros.
Es oportuno que las autoridades correspondientes continúen con los esfuerzos preventivos de accidentes en general, tal es su obligación, como también, la notificación a estas compañías de envíos a los fines descontinúen este adefesio empresarial, cómplice de las violaciones a las leyes de tránsito y culpable de los daños ocasionados a sus empleados y a la ciudadanía.
Por: Ramón Ant. Ocumárez P.
rocumarez@hotmail.com

