Ante señalamientos destemplados, la Procuraduría ha sido transparente con informaciones y datos precisos que permitieron desmantelar la más amplia y peligrosa red del crimen organizado que operaba en el país, conexión en el exterior.
Las informaciones han incluido nombres, fechas y el modus operandi en cada uno de los estamentos de la estructura de la red para traficar con drogas desde América del Sur que introducía en Estados Unidos.
Aquellos que en lugar de valorar el alcance del severo golpe dado con el vasto operativo contra la organización mafiosa, se han concentrado en conjeturas sobre los años de operaciones, muestran ignorancia e incomprensión sobre los intríngulis y los tiempos de seguimiento que deben observar las autoridades cuando buscan asestar golpes contundentes a organizaciones criminales con complicados entramados para encubrir sus actos ilícitos.
Consciente de su responsabilidad y aun a riesgo de que datos puedan prestarse a interpretaciones fuera de lugar, la Procuraduría ha dado, además de nombres, precisos detalles sobre las conexiones entre las estructuras mafiosas que abarcaban medios para el lavado de dinero sucio.
los medios han tenido acceso a informaciones que incluyen intercepciones telefónicas y la forma en que se utilizaban inmuebles de lujo registrados a través de testaferros, además de centros nocturnos y de distribución de bebidas alcohólicas.
La prensa ha contado con precisa información de la manera que se habían constituido sociedades comerciales de colaboradores de la red criminal para, además de lavar activos, servir de sedes a las reuniones donde de planeaban las acciones de narcotráfico, almacenamiento y distribución.
