Conoce medida de coerción contra ciudadano alemán por matar vaca
PUERTO PLATA.- El Juzgado de la Instrucción del Distrito Judicial de Puerto Plata, envió a juicio de fondo los casos seguidos en contra de una madre y su hijo acusados de tentativa de homicidio y de un hombre acusado de traficar con drogas, además de conocer medida de coerción a un alemán acusado de matar a tiros a una vaca en Sosúa.
La magistrada Rosalba Francisco quien preside la Oficina Judicial de Servicios de Atención Permanente de Puerto Plata, envió a juicio de fondo a los imputados Tomasa y José Manuel Martínez, quienes enfrentan los cargos criminales de intento de asesinato contra la nombrada Génesis de la Cruz, a la cual le propinaron una soberana golpiza en el municipio de Altamira.
En otro rol de audiencia, el mismo tribunal ordenó apertura a un juicio de fondo en el caso seguido al nombrado Edward Paulino, quien es acusado de tráfico de drogas y en contra del cual el Ministerio Público, representado por el fiscal Humberto Pascual Mengó, presentó pruebas que lo vinculan a hechos violatorios a la Ley 50-88 que penaliza el trafico, consumo y distribución de sustancias narcóticas prohibidas.
Caso alemán
En tanto que, el procurador fiscal José Martínez Montán, solicitó a la jueza de la Oficina Judicial de Servicios de Atención Permanente de Puerto Plata, imponerle medida de coerción consistente en una garantía económica de 50 mil pesos al ciudadano alemán Karl Gerhard Bernd Egon Wein por el hecho de matar a balazos una vaca propiedad del señor Miguel Bolívar Castillo de la Cruz, en un hecho acontecido en Sosúa.
Según las investigaciones del mencionado caso, se supo que el germano tomó un arma de fuego cuando transitaba por la calle principal del residencial La Mulata II de Sosúa y le disparó en la cabeza varias veces a un becerro de la raza Gyr de color marrón en presencia de varias personas que se encontraban en dicho lugar y luego ordenó a varios hombres de nacionalidad haitiana que le cortaran la cabeza al animal y lo descuartizaran para llevarse la carne del cuadrúpedo ejecutado.