La primera prueba de fuego del Tribunal Superior Electoral (TSE) después de las elecciones del pasado 20 de mayo será la de decidir cuál de las dos facciones del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) representa la institucionalidad: la del ex presidente Hipólito Mejía o la del ingeniero Miguel Vargas Maldonado.
La Constitución en su artículo 214 establece que el TSE es el órgano competente para juzgar y decidir con carácter definitivo sobre los asuntos contenciosos electorales y estatuir sobre los diferendos que surjan a lo interno de los partidos, agrupaciones y movimientos políticos o entre éstos.
Este nuevo organismo fue establecido en la Constitución proclamada el 26 de enero del 2010 y sustituyó a la Cámara Contenciosa de la Junta Central Electoral (JCE).
Días antes de las elecciones del pasado 20 de mayo, el presidente del TSE, doctor Mariano Rodríguez, y Johan Guilliani miembro de ese organismo, recordaron a los partidos que terciaron en esa consulta cívica que las impugnaciones a los resultados debían hacerse en las mesas de votaciones.
Enfatizaron que las impugnaciones al margen de ese canal, podrían ser rechazadas por el TSE.
En los comicios del 20 de mayo ningún partido elevó recurso de impugnación contra el resultado de centro de votación, lo que el presidente de la JCE, doctor Roberto Rosario calificó como un triunfo y una muestra de la organización y transparencia con que se montó la consulta cívica.
En el PRD hay dos presidentes en estos momentos : el licenciado Andrés Bautista García y Vargas Maldonado.
El problema esencial comenzará a sentirse cuando vayan a entregarse los fondos de financiamiento a los partidos y la JCE deba decidir a quien hacerlo.
El TSE es nombrado por un período de cuatro años por el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) y lo integran Rodríguez, Guilliani y los doctores José Hernández Peguero, Mabel Féliz y Marino Mendoza.
Mejía definió recientemente a los órganos judiciales como comités del PLD y amenazó con revisar la escogencia de algunos de los jueces de la Suprema Corte de Justicia.
Sin embargo, su adversario Vargas Maldonado y la mayoría de la sociedad civil calificaron como correcta la designación de los miembros del Poder Judicial por parte del CNM.
Una lluvia de críticas recibió Mejía por esa declaración por las organizaciones que agrupan a especialistas del derecho.
Durante el proceso electoral la mayoría de los fallos que produjo el TSE fueron adversos al PRD.
Están los casos de los partidos Nacional de Veteranos y Civiles, Revolucionario Independiente (PRI) en el que se veredicto benefició al PLD.
Rodríguez fue un candidato sugerido por la sociedad civil y muy cercano a la Iglesía Católica.
Su elección regocijó al cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez y monseñor Agripino Núñez. Mientras que Mabel Féliz y Hernández Peguero fueron sugeridos por el PLD, gobierno en el que ocuparon posiciones. Guilliani, vinculado a la sociedad civil, fue miembro de la JCE y Mendozafue recomendado por Miguel Vargas.
UN APUNTE
Mala experiencia
Los fallos emitidos por el Tribunal Superior Electoral (TSE) durante el proceso pasado fueron adversos a las aspiraciones de Hipólito Mejía. El PRI que tradicionalmente fue un aliado del PRD, no pudo participar en estas elecciones por una decisión adversa del TSE.

