La Confederación Patronal y las centrales sindicales albergan esperanza de que el miércoles se arribe a un acuerdo en torno al esperado reajuste de ley del salario mínimo que regirá al sector privado, aunque ninguna de las partes ha soltado prendas en torno al monto posible que sería consensuado.
Se sabe que los representantes de los trabajadores han advertido que no aceptarían menos de un 17% de reajuste salarial y que el sector empleador no parece dispuesto a subir más del 12 por ciento, pero de alguna manera tendrá que salir humo blanco por la chimenea y ojalá que sea el miércoles porque los estómagos de los asalariados no parecen soportar más tiempo.
Las partes deberían saber que si en la próxima sesión del Comité Nacional de Salario no se arriba a ningún acuerdo, entonces se abrirán de par en par las puertas del Congreso para imponer una solución por vía de una ley.
