Marianela Boán, cuando llegó al mundo de la danza, tenía 11 años. Estudió en la Escuela Nacional de Danza de su Cuba natal. Tras graduarse pasó a la Compañía Nacional de Danza Contemporánea, donde permaneció 15 años, alcanzando primero el puesto de solista y luego de coreógrafa.
Esta mujer del Caribe supo, desde sus inicios que tomaba el camino que marcaría el resto de su vida y que nada externo o circunstancial, la podría apartar de ese trayecto, forjado por arte y esfuerzos extremos para dar de si a ese arte exigente, comprometedor y finalmente realizador de sueños.
Para mi danza es la vida y viceversa. Primero como bailarina y luego como maestra y directora, lo que se experimenta, a pesar de dificultades materiales para realizarlas, a pesar de algunas incomprensiones que se encuentran en ruta, es una satisfacción que no hay como compensar ni pagar afirma a Que Pasa.
La profesora caribeña se encuentra en estos días afanadísima con el millón de detalles del espectáculo de danza Caribe Deluxe, que estrena este vienes en la sala Máximo Avilés Blonda la Compañía Nacional de Danza (CNDC) como parte de su temporada de primavera, con respaldo del Ministerio de Cultura. El espectáculo estará en cartel hasta el domingo 12, iniciando funciones a las 8:30 de la noche.
Cuando se le pide a la profesora Boán una descripción de Caribe DeLuxe, con la mirada confiada en lo que hace y su actitud de maestra convencida de su empeño, dice Es Danza, teatro, canto, violencia, lirismo, humor y el logro de una relación casi personal con quienes ocupan las butacas de la platea

