Opinión

Un consejo al Presidente

Un consejo al Presidente

Me tomaré el atrevimiento de darle uno al presidente Danilo Medina: Presidente, no permita que en la mayoría del gabinete aspiren a la  presidencia de la República. Hasta el momento, cinco funcionarios del primer nivel quieren sustituirlo en el cargo. Y no es que sea malo que muchos aspiren. Lo malo es que sea con el dinero de la gente.

La fábrica de presidentes de Leonel Fernández  es una cosa y su gobierno es otra. Confieso que algunos de los que quieren la banda presidencial tienen méritos por la experiencia en el Estado, la militancia partidaria, etc. Es más, debo confesar que algunos  me simpatizan, por la solidaridad a la que obliga la amistad.

Vea usted presidente Medina el caso de Balaguer que hasta los vicepresidentes que tuvo le hicieron la vida imposible. El presidente Hipólito Mejía tal vez fue el más perjudicado con los ministros y compadres  aspirando a la presidencia de la República. No lo mataron de chepa.

¿Qué ocurre, presidente Medina? Simple: Los Ministros o Ministras utilizan el cargo y los recursos del cargo, para promover su figura y sus aspiraciones, como ya lo están haciendo muchos.

Los ministros “presidenciables” suelen abandonar sus actividades oficiales para dedicarse al trabajo político proselitista regalando pendejadas para comprar la voluntad de la gente. Y eso, presidente Medina, va en detrimento de su gobierno.

Usted, presidente Medina, no puede reelegirse. La Constitución se lo prohíbe. Y aunque algunos de sus colaboradores más cercanos, dicen por ahí, le están susurrando modificar la Carta Magna o hacer un  Referéndum,  es arriesgado. No se lo aconsejo.  Lo mejor sería concentrarse en hacer una buena labor, hacer “lo que nunca se ha hecho” en educación y salud, en el combate real a la corrupción. Haga lo que “nunca se ha hecho” gobernando cuatro años. Ni un día más, ni uno menos.

Usted no me pidió el consejo, pero, como se trata de algo que puede perjudicar o favorecer el país, se lo doy. Y de gratis. Lo demás va por su cuenta y riesgo.

 

 

El Nacional

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