El doctor Luis Cuello Mainardi, quien murió ayer a los 82 años de edad en su residencia, no sólo era un prestigioso cardiólogo, sino todo un filántropo, un hombre solidario y de buen corazón, que puso su capacidad y recursos al servicio de las mejores causas y de los más necesitados.
La Fundación Corazones Unidos, de la que era presidente y que creó junto al desaparecido Freddy Beras Goico, es sólo un ejemplo de la condición humana de ese eminente ciudadano que acaba de perder la familia dominicana. Cuello Mainardi estaba siempre presto para ayudar en la forma que fuere a cualquier persona que lo necesitara.
La Fundación y la Clínica Corazones Unidos coronaron una larga historia de desvelo y sacrificio familiar a favor del bienestar y la salud de la población. Sus padres, los prestantes ciudadanos Leovigildo Cuello y Carolina Mainardi Reyna, se distinguieron en la lucha por las libertades públicas.
Cuello Mainardi, quien había nacido en Santiago en 1929, permaneció ingresado 17 días en Corazones Unidos a causa de un sangrado gastrointestinal. Se recuperaba en su residencia, donde la muerte no sólo lo privó de la vida, sino que dejó a la población sin sus valiosos servicios profesionales y humanos.
Adultos y niños de escasos recursos económicos fueron operados de corazón abierto en el centro que dirigía el reputado filántropo, quien también cuando el caso lo requería buscaba la forma de completar el tratamiento de esas personas, sin costo alguno, en clínicas especializadas de Estados Unidos.
Gracias en gran medida a sus habilidades y a su encomiable valoración de la vida la clínica Corazones Unidos es hoy uno de los centros médicos mejor equipados y con profesionales de renombre. Hasta el último día se preocupó para que los servicios respondieran al más elevado criterio profesional.
Predicó el amor al prójimo y puso en alto los principios de la medicina. La partida de una persona con sus cualidades no deja de ser un duro golpe para los familiares y la nación. Pero el respeto y consideración que se ganó por su trayectoria y aportes a la sociedad es el más valioso legado para sus deudos y relacionados y la sociedad.
Paz a los restos del prominente cardiólogo y filántropo.

