El Senado de la República convirtió en ley el 25 de julio último, la reforma de las Fuerzas Armadas, que en lo sucesivo se denominará Ministerio de Defensa, la apertura de que su titular podría ser un civil y la reducción de 147 generales a 45, y aún sobran.
El proyecto de ley en cuestión, original del senador Adriano Sánchez Roa, de Elías Piña, permite exponer un una apreciación de los institutos armados, en función de secundadores de proyectos sociales de envergadura, dispuestos por el supremo comandante en jefe, el Presidente de la República.
Se trata de adecuar a los institutos armados y uncirlos a proyectos de desarrollo social emanados del Poder Ejecutivo, en vez de la crónica vagancia imperante desde siempre, creciendo vientres de tinajas y succionado sin provecho los recursos del contribuyente.
Concerniente a que el ministro sería un civil hay tres precedentes cuando Alfredo Ricart Olives desempeñó la poltrona en 1928, Teódulo Pina Chevalier en 1933-34 y Donald Reid Cabral 1964-65.
En Estados Unidos, que es el país a quien muchos dominicanos quisieran que nos pareciéramos, inclusive casi todos los militares, el titular de Defensa es un civil, Charles Timothy Hagel, (Chuck), condecorado dos veces con el Corazón Púrpura, la más alta que concede el Congreso a militares, por su actuación en Vietnam.
En Colombia, un país donde desde hace 60 años hay dos focos guerrilleros, el ministro de las Fuerzas Armadas es Juan Carlos Pjnzón, civil, pero anterior fue Marta Lucía Ramírez (2002-03); Nilda Garré en Argentina (2005); María Fernanda Espinoza es hoy la ministra de las Fuerzas Armadas en Ecuador; Michel Bachelet, designada por el presidente Ricardo Lagos (2006-10), luego presidente de Chile.
El rango de general debe limitarse al titular, civil ó militar (mayor general), y los jefes de Estado Mayor de las tres armas, general de una estrella ó contralmirante, y los comandantes de compañías, coroneles, y suprimir las brigadas y batallones. Una brigada la componen 16 mil soldados y un batallón 660.
Una compañía la integran 75 soldados, y muchos son, asignándolos en Dajabón y Pedernales, y las otras guarniciones de 90 soldados en SJM. Constanza, SJM, Higüey y Puerto Plata, y las fortalezas convertirlas en instrumentos de interés social, escuelas, talleres de formación técnica acelerada, centros de salud y de extensión agrícola.
Reducir la tropa a no más de cinco mil efectivos, de 55 mil hoy, y los demás pasar a la reserva, dispuestos en casos de emergencias de fenómenos naturales, porque de combatir, no lo haremos con nadie, y las dos veces en que nuestras Fuerzas Armadas debieron preservar la soberanía nacional en 1916 y 1965, no lo hicieron, y con Haití nunca vamos a guerrear, porque el imperio lo impediría, y además, Haití no tiene Fuerzas Armadas desde 1991.
Preservar la soberanía dominicana hoy en gravísimo cuestionamiento por la presencia indeseable de más de un millón de haitianos indocumentados, es una misión impostergable de los institutos armados y un cuestionamiento severo a su rol preponderante en esa disciplina.
El Presupuesto 2013 de las Fuerzas Armadas es de RD$15,497.681.804, una enorme cantidad de dinero botado, que debiera aplicarse a construir aulas, caminos vecinales, pequeñas presas, reforestar cuencas críticas, por los mismos soldados ociosos, orientados con un criterio político por un civil, coordinando ejecutorias con el Presidente de la República, para moldear a los institutos armados en función de los supremos intereses de desarrollo del país, conforme a las coyunturas é imperativos que demanda la sociedad.
Obtener donación con el imperio lanchas rápidas, guardacostas y aviones de patrullas y uniformizar el tiro a un solo tipo de fusil, liviano, que podría ser el Garand Ml ó el ARl5-16.
El Garand M1 fue el fusil oficial de las FFAA de USA en la II Guerra Mundial y el que aún usan las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el ELN, grupos subversivos financiados por el narco, que el presidente Juan Manuel Santos realiza ingentes esfuerzos por desmovilizar.
